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lunes, 31 de agosto de 2009

Ley de Medios

Frank La Rue El Relator para la Libertad de Expresión de Naciones Unidas

Hace menos de un mes, el guatemalteco Frank La Rue, Relator de Libertad de Expresión de las Naciones Unidas, vino especialmente para interiorizarse en el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Se reunió con organizaciones sociales, con asociaciones de medios privados, expertos en telecomunicaciones y hasta con integrantes de la Comisión de Libertad de Expresión y de Comunicaciones en la Cámara de Diputados. Quería escuchar todas las voces antes de opinar. Finalmente, decidió acompañar a la Presidenta en la presentación de lo que considera “la ley más importante que he visto en todo el continente en materia de telecomunicaciones”.

–¿Cuáles son los aportes más destacados que hace este proyecto?

–Esta ley garantiza el pluralismo, que todas las voces tengan acceso. Reconoce que tiene que haber tres tipos de medios: comerciales, comunitarios y públicos. Y los convierte en ley. Ante una progresiva concentración monopólica y oligopólica de medios, no sólo en América latina, creo que esta ley es un gran avance. Todavía existen muchos países que creen que los medios comunitarios son de segunda clase. En Guatemala, por ejemplo, las licencias se entregan a través de una subasta. Esto viola la libertad de expresión y excluye en el acceso a los medios al 90 por ciento de la población. Este proyecto de ley dignifica la comunicación, es un buen ejemplo no sólo para América latina, sino para el mundo entero.

–¿Qué opina de las principales críticas que recogió en sus reuniones?

–Todo medio tiene miedo de que haya mucha competencia, creo que se puede ser crítico de las políticas de gobierno pero es un error oponerse a que otros tengan acceso a más medios de comunicación. En cuanto a los legisladores, criticaron mucho que el proyecto se haya discutido en foros de todo el país, sin pasar previamente por el Congreso. A veces se les olvida que no son la autoridad de un pueblo, sino representantes, que no es lo mismo. Es muy importante que se haya sometido a una consulta.

–Una de las quejas más escuchadas tiene que ver con la concesión de licencias a privados. Comparadas con otros países, ¿las considera muy estrictas?

–La Argentina es un país un poco extraño, es increíble que el cable tenga mayor cobertura que la televisión abierta, esto no ocurre en otros lugares del continente. O sea que la ley afecta menos a los canales abiertos, además no afecta contratos existentes. En algunos países, un mismo propietario no puede tener medios gráficos, radiales y televisivos porque violenta la diversidad y el pluralismo, da lugar a los megaconsorcios como los que se ven en Europa. Acá no veo tantas limitaciones, sólo son por zonas. Entiendo que algunos piensen que es un atentado a la libertad de empresa, pero me pregunto: ¿qué pesa más, la libertad de prensa o la libertad de empresa? Hasta en varios estados de Estados Unidos hay más limitaciones que en este proyecto.

–¿Qué críticas o aportes le haría al proyecto?

–Mi recomendación es dejar aclarado que el 51 por ciento de las inversiones en los medios debe ser nacional. También reafirmaría más la independencia que deben tener los medios públicos. Pero es un proyecto de avanzada que viene a reemplazar a una ley creada por un gobierno militar. A la hora en que se comience a discutir en el Congreso, en los partidos deben pensar como estadistas, priorizando el interés del Estado por sobre el de los partidos políticos.

Por :Graciela Moreno

domingo, 30 de agosto de 2009

Norma Japonesa opcion brasilera ..


Está hecho. Cristina y Lula firmaron las papeletas y Argentina, de ese modo, fija la norma para su Televisión Digital. El formato que adoptará nuestro país es el sistema japonés, con algunas modificaciones que le realizaron los brasileros.

Se termina “la danza de las normas”, baile en el que también mostraban sus dotes, junto a la ganadora, la americana y la europea*. Hay un SlideShare muy bueno de los chilenos de ANACOM que explica las diferencias principales entre las 3 normas (todo indica que Chile adoptará la misma que Argentina).

*El sistema Japonés lleva la nomenclatura ISDB-T, el europeo lleva la nomenclatura DVB-T y el sistema americano lleva la nomenclatura ATSC

Particularmente me gustaba la versión de los europeos (que en nuestro continente ya adoptaron los uruguayos), porque según pude investigar tiene mayores posibilidades de incorporar software de producción local en el futuro. Sin embargo, todo indica que la japonesa supera ampliamente a sus competidoras y en varios aspectos. Uno de esos, dicen, será fundamental en el desarrollo de la televisión digital: la televisión digital en dispositivos móviles y portátiles es muy superior en la norma japonesa.

También hay que remarcar un tema de lobby que no es menor, por la puja entre dos grandes grupos económicos, que seguramente tiene que haber resultado incómodo para algunos de los encargados de definir la situación. El Grupo Clarín impulsó hasta último momento la norma americana (a mi criterio la menos positiva de las tres) y el grupo Telefónica la Europea. Ambos presionaron para imponer su negocio, y ambos son actores influyentes en el “humor social” del pueblo argentino. La eleccción final deja al Gobierno en una situación cómoda en este aspecto, fuera del litigio entre dos grandes operadores.*

* Desde 1998, la Argentina comprometió su elección de la norma ATSC (americana) tras una resolución del cuestionado ex secretario menemista Germán Kammerath. Y desde entonces, ningún funcionario avanzó con el tema luego de numerosas críticas hacia el escogimiento oficial debido a que el mismo se efectuó sin pruebas y sobre la base de una experiencia taiwanesa” Vía RT-A

Canal 13, que pertenece al grupo Clarín, realizó una importante inversión en equipamiento para transmitir en la norma Americana en el año 1999. De esto se desprende el importante lobby de Clarín en favor de los americanos. Pero, como bien dice el diario Perfil.com: “el Boletín Oficial publicó la Resolución 171 de la Secretaría de Comunicaciones, que dejó sin efecto la adopción de la norma americana”.

El tercer punto a señalar es el tema central de todo este meollo: pensar el mejor negocio para todos los argentinos. En este plano creo que no hay actitud superadora que la de comportarnos como un bloque integrado de car al mundo que llega, un mundo donde lo digital será cada vez mas importante. En materia de TV Brasil será el abanderado de nuestro continente, es imposible que no lo sea, fueron ellos los primeros que adoptaron una posición firme y responsable frente a la llegada de la televisión digital al continente. Desde 1998 comenzaron a estudiar las 3 normas en disputa y en el 2006 Lula se inclinó, finalmente, por la norma japonesa.

Como sea, hoy la decisión está tomada, nosotros nos uniremos al camino que inició Brasil. Ahora será cuestión de nuestros gobernantes negociar condiciones a futuro que impliquen cooperación y sinergia positiva entre los diferentes países que vayan adoptando la norma nipona, para que todos tengan justos beneficios de un trabajo regional, donde grandes y pequeños convivan en una integración virtuosa, respetuosa y con visión de grandeza.

A modo casi de añoranza, debo confesarles un toque amargo que tengo. Me hubiese gustado que Argentina participe en la elección de la norma desde el año 1998, como lo hizo Brasil, pero evidentemente “el horno no estaba para bollos” en estas pampas. Una lástima, nos sobran cerebros en las universidades, pero dormimos y Brasil no…

Dada la situación, el mejor negocio que hoy tenemos, todos los argentinos, es el que llevó adelante el Gobierno. Podíamos ponernos a llorar por lo que no hicimos bien hace 10 años o mirar con inteligencia los 10 años que tenemos por delante. Llega un momento de oportunidades culturales y comerciales para buena parte de la sociedad. La televisión digital puede dar pié a un universo de reactivación de las industrias culturales y tecnológicas de un modo titánico. Los beneficios que se pueden aprovechar en los próximos años son muchos y muy variados. Esperemos que nuestra ciudadanía, nuestros empresarios y sobre todo nuestros gobernantes se comporten a la altura de las circunstancias.

fuente:www.sebatianlorenzo.com.ar

Siempre estuvo ahí SILENCIO DE RADIO

Todos los días millones de mujeres en el mundo construyen la vida.


Homenaje a la radio a través de una oyente

Cuando la radio cumplió 85 años, allá por el 2005, escribí una nota sobre este medio bajo el título: "Siempre estuvo ahí". Era la muletilla con la que encabezaba cada párrafo. Así decía por ejemplo: Siempre estuvo ahí. Con su forma de capilla, con su tamaño de televisor, con un diseño poco estilizado y con sus válvulas que había que esperar que se calentaran, para que emitiera sonido. Siempre estuvo ahí. Como hoy que es pequeña, portable, transistorizada, digital, de bellas formas. Siempre estuvo ahí. Acompañando, entreteniendo, informando. A veces, pocas veces, reflexionando. Pasó del comedor o la cocina, localizada en un lugar fijo, a recorrer las calles, ubicada en un bolsillo con los auriculares en las orejas del oyente. .

Siempre estuvo ahí. Desarrollando nuestra imaginación, alentando la curiosidad...."

Pasaron cuatro años. El 27 de agosto la radio cumple 89 años. Y hoy el recuerdo, será diferente. El homenaje será a un oyente y no al emisor.

Aunque el oyente emblemático no podrá recepcionar estas líneas. Porque afines de julio entró en un silencio de radio.

Se fue Bela de Almagro. De la que Alicia Petti, periodista especializada en radio, dijo en La Nación del 24 de julio de 1998: Dejamos para el final a "Bela" de Almagro, que como bien la llaman muchos parece "Dios", está en todas partes, llama a todos los programas y a todas las radios, escucha todo y sabe todo." Carlos Ulanovsky junto a otros autores que escribieron "Días de Radio. Historia de la radio argentina" la menciona como oyente emblemática. O como dice el periodista Gerardo Yomal, que en una oportunidad la invitó como entrevistada a su programa "Detrás de las Paredes": "Parecía que manejaba una consola con una palanca que le permitía escuchar y comunicarse con todas las radios". Ahí estuvo Bela como protagonista, elegantemente vestida y como siempre extremadamente delgada.

Ahí en ese programa de Radio Palermo la conocí y nos intercambiamos teléfonos. A partir de entonces Bela me llamaba a la oficina en los momentos más y menos oportunos. Mi mujer cuando la atendía y recibía lo que Bela quería decirme lo anotaba con una leyenda irónica: "Llamó tu novia" Quería saber que haríamos en EL TREN ese día o agregar un comentario a lo que había dejado en el contestador de Radio Cooperativa, o molestarse cuando no habíamos tenido tiempo para poner al aire su mensaje. Pero cuando la vida me obligó ausentarme un mes del micrófono por una operación de resultados inciertos, Bela, como la radio "Siempre estuvo ahí". Con su voz de aliento y optimismo. Muchas veces le acerqué a su departamento de la calle Hipólito Irigoyen del Barrio de Almagro, material que quería leer. Porque Bela era oyente y lectora. Mezcla de militante idealista con ciertos rasgos anárquicos. Que transitaba el amplio y gelatinoso campo del progresismo.

Habitual participante de actos y con asistencia imprescindible a las manifestaciones que consideraba justas.

BELA DE ALMAGRO Bajo ese nombre radial, se manifestaba Berta Wajman, nacida en Varsovia el 21 de enero de 1927, casada con Rosendo Lutvak, nacido en Buenos Aires un 20 de marzo de 1918 con quién se conocieron en Hebraica, y madre de Mario nacido en 1947, durante muchos años fotógrafo y hoy continuador del taller familiar de estampado de cueros y plásticos y de Simón, 9 años menor, Analista de Sistemas, dedicado a la reingeniería y asesoría de empresas. En el 2004, murió Rosendo. Junto con Bela fueron abuelos de Barbara ( 29 años) y Darío ( 27 años) , los hijos de Mario y de Adrián (19 años) el hijo de Simón

No era fácil Bela como madre y abuela. Su carácter dominante y controlador producía habituales roces familiares. Su visión del mundo, muchas veces se traducía en tajantes blancos y negros, sin percibir los grises. Sus hijos y nietos la disfrutaron y muchas veces la padecieron. Pero eso quedaba relegado ante las virtudes de esta mujer capaz de mantener sus ideas juveniles a pesar de los años que la aquejaban con sus dolencias. Hace menos de dos años, me llamó para decirme que iba a conducir un programa en Radio La Tribu y que me quería contar entre sus colaboradores. Eso exteriorizaba su fortaleza y su deseo de pasar de oyente y activa protagonista radial a posicionarse del otro lado del mostrador. Pero sus dolencias pudieron más que sus ansias y una mañana, con cierta tristeza y resignación, me comentó que desistía del proyecto que contó con el aliento de sus hijos. Esos hijos que hoy recuerdan sus habilidades culinarias como su exquisito gefilte fish, los latkes (croquetas) de papas, y el cashe (trigo sarraceno). Fue precisamente en Radio La Tribu, que al cumplir quince años en el aire, Bela formó parte de un debate amplio donde pueden recogerse algunas de sus ideas, esas que quedaron impresas y no se evaporaron por el aire. Ahí dijo sobre el espacio público: "La calle es parte de nuestra vida. Yo diría que la vida transcurre en la calle. Y es en la calle donde nos relacionamos con la gente, con el pueblo.

Si nos quedamos encerrados en nuestro hábitat estamos totalmente distantes del pueblo, de la voz de pueblo, la calle. Y ese continuo contacto nos hace sentir el dolor, la alegría y tantas cosas que podemos sentir y así poder comprender al prójimo." Sobre la comunicación: "El diálogo hay que empezarlo con uno mismo. Cuando uno se comunica consigo mismo puede y tiene todas las condiciones dadas para comunicarse con el otro, con la otra." Sobre los medios de comunicación: "La máquina poderosa, se ha convertido en perversa.

Pensar que es lo más bello que se ha creado. Los medios, la comunicación. Lo que tendrían que decir no lo dicen, tergiversan, manipulan, desinforman. Es decir, informan desinformando lo que a ellos les parece. Es donde más tenemos que agudizar nuestros sentidos de poder "interpretar". Es difícil, pero no imposible. Tenemos que comprometernos, proponernos. Porque estar desinformados es lo más terrible. Y lamento que en el año 2004 nos esté pasando. Y esto nos divide, nos individualiza. Y en lugar de unirnos más, nos separa. Esto está hecho con un propósito muy perverso."

Sobre la política: " La política es el arte de lo posible. Es muy importante. Considero que todo ser humano es un ser político, es un animal político, como se dice. No es fea palabra. Decir que no me interesa la política, es no tener noción de lo que es la política. No es cuestión de ser militante. Esto es elección de cada uno. Uno milita con su opinión. La militancia es un compromiso en el cual uno se arriesga, se juega. Si queremos revertir algunas situaciones en las que vivimos, tenemos que comprometernos. Y cuando opinamos, aunque lo nieguen, estamos opinando políticamente. Y no me parece un despropósito, me parece muy lógico." Sobre los proyectos: "Si no vivimos con proyectos, estamos muertos en vida. La vida en sí es un arte de proyectar. Un arte revelador. La vida nos libera, el arte es liberación." Y sobre el medio que amaba: "La radio es el navegante de la palabra porque a través de la radio se transmiten, por las ondas expansivas, nuestros pensamientos, y navegan y navegan. Ahora, lo importante es que navegue con un rumbo fijo, eso es fundamental."

SILENCIO DE RADIO

El 27 de julio, después de estar internada durante 20 días en el Instituto del Quemado, a consecuencia de un accidente doméstico murió Bela de Almagro, a los 82 años. En realidad, Berta Wajman. La que nació en Varsovia. Que en idish se llamaba Beile y de ahí derivó su nombre radial Bela. Bela de Almagro. La que vivía en Hipólito Irigoyen y Castro Barros. La que a los 35 años se recibió de Preparadora de Histología y superando los 75 años de Psicóloga Social en la Escuela de Alfredo Moffatt. La que estudió danzas y pasado los sesenta hacía danza moderna. La que constituía con su marido Rosendo (a quien su padre le puso ese nombre como agradecimiento a estas tierras por darle un hijo varón después de cuatro mujeres) una notable pareja de tangos.

La que tenía cinco radios en su casa para poder escuchar más de un programa a la vez. La que hace cinco años decía: "Cuanto más vieja me pongo, ya con 77 años, más creo en las utopías. Creo que el camino se hace cada vez más duro y más difícil. Pero hay que ir remando y remando por ese camino que nos hacen duro y difícil. Pero tener una meta, porque la utopía está allá. Esa luz que está allá lejos, que no se alcanza, pero hacia allá hay que ir. Remar y remar, siempre."

Un mes antes que la radio cumpla 89 años, se fue Bela que casi nació con ella. Su voz falta en muchas radios, protestando sensatamente o dejando sus inquietudes. Por eso este homenaje, porque como oyente fue igual que la radio que amó: siempre estuvo ahí

El periodista Gerardo Fernández, escribió estas sentidas líneas en su blog "Tirando al medio" bajo el título "Hasta siempre, Bela: Todo aquél que haya escuchado radio en los últimos 20 años recordará un nombre emblemático: Bela de Almagro...

Bela fue sin dudas el arquetipo del oyente atento y militante, el oyente que se mete, que se pasa minutos intentando comunicarse para dejar una opinión sobre algún tema que se tocó en el programa. Doña Bela se nos fue y la radio gimió, lanzó un quejido, una descarga, una queja amarga.

Pero Bela no llamaba a cualquier programa. Ella era una persona comprometida con las políticas progresistas y llamaba a espacios que de una u otra manera expresaban ese arco político.

Hoy reconozco a varios oyentes que siguen su senda, se me viene ahora "Augusto de Monte Chingolo", pero Bela fue inaugural.

Seguiremos tomando nota de tus mensajes, entrañable Bela, que seguro estás a las puteadas porque ahí, donde te mandaron, no hay teléfonos." Estoy seguro que a Bela le encantaría este homenaje. Tal vez lo escuche, por aquello de la magia de la radio y porque los que amamos este medio como ella lo amó, sabemos que es capaz de superar los imposibles. Y porque la utopía, como ella mencionaba, siempre está en el horizonte, para que la hagamos realidad y deje de serlo.

Hugo Presman




fuente: Puede visitar nuestro blog http://www.presmanhugo.blogspot.com/ ESCUCHE DE LUNES A JUEVES DE 20 A 21,00 HORAS, POR AM 740 RADIO COOPERATIVA, EL TREN

La Ley de Videla y Martínez de Hoz o la Ley de la Democracia




Los 100 Periodistas a favor de una nueva ley de Radiodifusión
La Ley de Videla y Martínez de Hoz o la Ley de la Democracia

Todos los gobiernos democráticos intentaron, de una u otra manera, modificar o reemplazar la Ley de Radiodifusión pergeñada por la Dictadura, un decreto-ley que lleva las firmas de Videla y Martínez de Hoz. Su contenido y la regresiva reforma de los años 90 la convirtieron en un traje a medida para la concentración de medios en pocas manos. Menos voces, más ganancias, menos democracia.

Este es un momento histórico irrepetible. Los argentinos tenemos la oportunidad de crear y sancionar una ley por el Congreso Nacional.

La opción es clara: la Ley de los que defendieron el terrorismo de Estado y apoyaron la concentración oligopólica, el remate del patrimonio público de los argentinos, la precarización laboral, la exclusión social y la desnacionalización de la economía, o una ley de todos y para todos.

Nadie pone en duda que la comunicación, la expresión y la radiodifusión son derechos humanos.

No pueden ser consideradas simplemente como actividades comerciales.

Es imperiosa la sanción de una ley que contemple la diversidad y la pluralidad de voces.

Los cambios tecnológicos exigen una adecuación a los nuevos tiempos.

En el 80 no había Internet, ni se hablaba de la televisión digital, ni del triple play.

La nueva ley tiene la obligación de regular a favor de todos los ciudadanos.

Nosotros, periodistas y profesionales de la comunicación, adherimos fervientemente a la sanción de una nueva ley de radiodifusión o comunicación audiovisual que garantice el derecho a la información de todo el pueblo argentino.

PERIODISTAS Y PROFESIONALES DE LA COMUNICACIÓN

Lucio Aberastain – Alejandra Aghina – Elda Agüero - Cristina Agulleiro – Jorge Aita- María Alaye - Eduardo Aliverti – Guillermo Alonso - Susana Alonso – Francisco Alurralde - Federico Amigo – José Amorín - Aldo Amura – Eduardo Anguita - Luis Ansaldo – Gabriel Antenore - Alfredo Antonuccio- Alejandro Apo - Dora Apo – Mónica Aragón - Gonzalo Arias – Rosaura Audi - Jorge Pastor Asuaje - Beto Asurey – Carlos Aznárez – Fernando Báez - Silvio Bageneta - Graciela Baquero – Mariana Baranchuk - Osvaldo Baratta - Mabel Barbas - Hugo Barcia – Rolando Baro – Tristán Bauer – Valeria Berman – Cristina Blanco - Jorge Bernárdez - Gloria Beretervide – Walter Bezuzzo- Javier Biasotti – Hugo Biasotti – Eduardo Blaustein –Alejandra Bochatey – Silvio Bocchichio - Marcelo Bolado – Pablo Bonastre - Martín Bonavetti - Christian Boyanovsky - Natalia Brite – Omar Bravo – Eugenia Camblor - Luciana Caminos – Liliana Capone – Daniel Capón - Gonzalo Carbajal - Jorge Carbajal - Guido Carlotto – Horacio Carman –Alberto Carmena- Moira Carriquiriborde- Claudia Carusso- Marcial Cáseres – María Cassino - Flora Castro – Mario Clavell – Gabriel Cena - Marcelo Cena - Jorge Omar Cefarelli - Marcos Cittadini - Leo Cofré - Norberto Colominas – Angel Coraggio – Antonio Coria – Carlos Horacio Coria - Toribio Coria – Joe Cornejo- Fernando del Corro - Roxana Coronel – Néstor Chalde - Analía Chaparro - Luis Chaparro – Gonzalo Cháves - Favio Cholakián – Daniel Cholakián – Carlos D´Agostino - Leticia Dahul – Rubén D´Audia - Fernando Dayan- Alberto Dearriba - Julio Delgado- Mónica Patricia De Luca –Jorge Déboli – Laura Inés De León – José Denaro – Corina Delettieres - Claudio Díaz – Laura Díaz- Gustavo Dimarzio- Luciano Divito - Claudia Ducatenzeiler – María Rosa Di Santos - Marisa Dubini – Luis Echandía - Alberto Emaldi – Daniel Enzetti - Santiago Eguia - Analía Eliades – Horacio Embón – Alicia Entel - Patricio Erb – Edgardo Esteban – Alberto Faciano - Esteban Falcón – Miguel Angel Faure - Martín Fedele - Enrique Federico- Julio Fernández Baraibar – Gabriel Fernández - Néstor Fernández - Enrique Fernández Camillo- - Alberto Ferrari - Marcelo Ferrari – Carlos Ferreira - Edmundo Ferreti - Lilia Ferreyra – Walter Adrián Ferreiro - Verónica Fiorito - Cecilia Flachsland – Claudia Florentín - Cristina Franco - Cecilia Fumagalli - Carlos Funes – Susana Gabbanelli – Marcela Gabioud - Pablo Galarreta - Elbio Gamboa – Martín García - Paloma García- Héctor Gentile - Miguel García Lombardi - Rafael Garritano- Luis Gasloli - Luciano Gatica - Ana Guérin - Adriana Ghitia- Marina Giacometti – Leandro Gil Ibarra – Fernando Gil Pafundi - Pedro Godoy – Ana María Gómez - Oscar “Gomita” Gómez- Fabio González- Zuñidla González - Alejandro Gramajo - Félix Gramajo – Carlos Nicolás Gullo - Walter Gutiérrez- Cecilia Hecht - Rosa María Hermitte – Ignacio Hernaiz - Andrea Holgado- Adán Nalo Huck – Elsa Huwiler - Diego Ibarra - Marcelo Iglesias – Cristina Izaguirre – Ernesto Jauretche - Geraldine Keczeli – Eduardo Kimel - Roberto Koira – Adrián Korol – Alejandro Korol – Silvano Lanzieri - José Lanzilotta - Luis Lázzaro - Mónica Lado - Roberto Lago –Esteban Langhi- Fabiana Larrea- Yael Letoile – Enrique Logroño – Angel Lombardo - Eduardo López - Gustavo López – Juan Manuel López - Mario López - Omar López- Dante López Foresi- Liliana López Foresi- Damián Loreti - Gabriel Lucero – Mario Ludueña -Roberto Luzardi- Norma Madeo – Fabián Magnotta - Santiago Magrone - Carlos Malbrán - Pablo Malizzia - Walter Marcote - Dina Marcuzzi - Aldo Marinozzi - Juan José Martínez - Juan Andrés Martinez Cantó - Guillermo Mastrini - Miriam Mato - Liliana Mazure - Araceli Méndez – Héctor Enrique Méndez Brauer - Héctor Mendieta - Juan Manuel Mendoza- Luis Mendoza - Natalia Messineo - Julieta Messina- Esteban Mestre - Héctor Meton – Walter Meza - Mario Migliorati – Emilce Moler - Carlos Mónaco - Mona Moncalvillo - Claudia Montesino- Ricardo Morini - Alberto “Beto” Moscardi – Mariana Moyano - Ana María Mozian -Hugo Muleiro – Miguel Murphy – Viviana Laura Mustafá- Alberto Nadra- Rodolfo Nadra- Roberto Navarro – Osvaldo Nievas – Paula Noli- Pedro Núñez - Sergio Olguín- Gustavo Oliva - Daniel Olivera - Roberto Olivieri- Mónica Oporto- Pablo Oriolo - Lola Pache- Lucía Padilla- Juan José Panno - Claudia Paratore- Natalia Paratore- Claudia Paredes- Nora Patrich - Ana Penette – Liliana Pereyra- Nora Pereyra - Eduardo “Perico” Pérez- Fernando Piana - Santiago Picciani - Néstor Piccone- Darío Pignotti – Luz Piriz - Ana Eva Plaza- Horacio Poggi- José Luis Politti- Ricardo Portillo - Glenn Postolski - Carlos Alberto Prado- Mirta Praino - Roberto Prandini - Juan Presta – Ingrid Proietto - María José Quiroga- José Luis Raba Farina – Diana Raab- Jorge Rachid - Azucena Racosta - Ricardo Ragendorfer- Rodolfo Rapetti - Héctor Recalde - Luis Recalde – Adalberto “Beto” Reinares – Guillermo Reyna- Zulma Richart- Horacio Ríos- Violeta Ríos - José Luis Robinson – Marcelo Robles Videla - Juan Carlos Roca - Luis Rodeiro - Miguel Rodríguez Arias - Rody Rodríguez - Miguel Angel Rojo- Claudia Virginia Román- Eduardo Ronco - Marcelo Rosasco - Daniel Rosso- Alicia Inés Rotela – Daniel Rotelle - Silvio Rotman - Sandra Rogatto – Julio Rudman – Alejandro Rusconi - Dora Salas - Rosana Salas – Guillermo José Salatino - Susana Salerno- Lía Salgado- Juan José Salinas- Daiana Salvatore - Maurizio Salvi – Marcela Sánchez- Mariela Santa María- Eduardo Santellan- Pablo Santiago- Martín Segura – Oscar Serrat - Miguel Schclarek - Nadia Schiavinato – Natalia Scigo - Marita Schinocca - Nicolás Schonfeld - Alberto Schprejer – Susana Sel - Fernando Sierra – Carlos Solari - Diego Spina - Mariángeles Sotes –Carlos Sozzani- Juan Manuel Strassburger - Carlos Subiza – Juanjo Suker- Manuel Suñé- Rubén Sutelman- Oscar Taffetani - Alejandro Tarruella – Andrea Tessey- María Rosa Toncovich- Eduardo Toniolli - Fernando Torrillate- Jorge Tribó - Analía Trípodi - Jesica Tritten - Juan Carlos Trofelli- Cristina Tucci- Mariano Ureta- Daniel Vaca Narvaja - César Valicenti – Damián Valls - Martín de Vedia y Mitre - Marisa Vega- Clarisa Veiga - Marcelo Veiga- Santiago Veiga - Enrique Velázquez - Teresa Vera - Javier Vogel - Fernando Wilhelm – Rusi Yampolsky - Felipe Yapur - Silvia Yulis – Daniel Zeitún - Martín Zucchelli - Rubén Zilber (siguen las firmas).

ENTIDADES, ASOCIACIONES Y ADHESIONES PERSONALES

A.R.B.I.A (Asociación de Radiodifusoras Bonaerenses y del Interior de la República Argentina) en representación de 200 medios de comunicación de la República Argentina: Osvaldo Francés, Presidente; Juan Manuel Rapacioli, Vicepresidente; Mario Bevacqua, Secretario. ACAPI (Asociacion de Comunicadores Argentinos Por Internet) Carlos Benitez, Gabriel Fernandez, Luis Launay, Roberto Bardini, Victor Lupo. AATECO (Asociacion Argentina de Televisoras Comunitarias y PYMES) Alberto Martinez, Victor Schajoutsch, Raul Carricart, Roberto Sanchez, Edgardo Sanchez. FARCO (Foro Argentino de Radios Comunitarias), Daniel Fosarolli, Presidente, Mario Farías, Vicepresidente, Néstor Busso, Secretario. La CO.RA.ME.CO (La Confederación de Radios y Medios de Comunicación de Argentina) en representación de 2.000 medios de comunicación de la República Argentina: Osvaldo Francés, Presidente; Mariano Rojas, Vicepresidente; José Torres, Secretario. Bernardo Veksler, Subsecretario de Medios Públicos de Tierra del Fuego. Canal 10, Universidad Nacional de Tucumán, Raúl Armisen, Vicepresidente. Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), Gustavo Granero, Secretario General. Silvia Vázquez, Diputada Nacional, Presidenta del Partido de la Concertación. Claudio Morgado, Diputado Nacional. Juan Silvestre Begnis, Diputado Nacional. Cámara de Radiodifusores del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires, Agustín García, Presidente, Claudio Barraza, Vicepresidente, Patricia Silva, Secretaria. Miguel Talento, Director Cuadernos Argentina Reciente. Pablo Galarreta, Presidente Frente Grande, Mar del Plata. Consejo Federal de la Televisión Pública, Enrique Masllorens, Secretario. Martín Migliorini - Secretario de Prensa SUTEBA (CTA - Mar del Plata). AM 530 La Voz de las Madres, Pedro Lanteri, Director. Maestría en Comunicación y Cultura Contemporánea, Centro de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de Córdoba, Directora: María Cristina Mata, Coordinadora Académica: Daniela Monje. Diego de Charras - Secretario de Gestión Institucional Facultad de Ciencias Sociales, UBA. Facultad de Periodismo y Comunicación Social UNLP (Universidad Nacional de La Plata, Pablo Blesa, Prosecretario de Producción y Servicios. RedCom (Red de Carreras de Comunicación Social y Periodismo). FM LA TRIBU (Asociación Civil La Tribu). INTERNAUTA, Asociación Argentina de Usuarios de Internet, Sergio Salinas Porto, Presidente. Canal 9 Santa Cruz, Gabriel E. Aguirre. Canal 11 Formosa, Jorge Osvaldo Bazán. Norberto Galasso, historiador y ensayista. Horacio González, Ricardo Forster, Ricardo Rouvier, Ignacio Vélez, Coco Blaustein, integrantes de Carta Abierta. H.I.J.O.S. Regional Capital (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio). Rodolfo Hermida, cineasta. Nemesio Juárez, cineasta. Centro de Estudiantes Escuela Cs. de la Información UNC (Universidad Nacional de Córdoba), César Pucheta. Federación Universitaria de Río Cuarto (FURC), Leonardo Moyano Cooperativa de Periodistas El Megáfono (Río IV, Córdoba ), Luciano Salerni. Mario Farías - Radio FM SUR - Córdoba. Radio del SUR 90.7 - Concordia - Entre Ríos. FM 92.7 Libertador Latinoamericana de Mendoza. Colectivo de Comunicación y Educación Popular “Mate Amargo” Comisión de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, en representación de 104 compañeros: Santiago “Coco” Plaza, Mabel G. Maidana y Ariel Magirena. Médicos del Mundo Argentina, Gonzalo Basile, Presidente. Sociedad Iberoamericana de Información Científica (SIIC), Rafael Bernal Castro, Director Editorial y Presidente. AMARC - Argentina (Asociación Mundial de Radios Comunitarias- Argentina). Administración Provincial de Radio y TV Riojana (Canal 9 y FM La Torre 101.9) Luis Miguel Contreras, Administrador Provincial, Gustavo Pereyra, Secretario General. Canal 25 UNLP (Universidad Nacional de La Plata), Luciano Sanguinetti, Pablo Torello, Claudio Lanús. Asociación del Personal Jerárquico de Radio y TV de la Provincia de La Rioja. Periódico El Virrey, Gabriel C.Lucero, Director, San Rafael, Mendoza. Andrés Dunayevich, Córdoba, El Agora, Asociación Civil sin Fines de Lucro. Radio Revés, FM 88.7, Córdoba, Natalia Albanese, María Emilia Calderón. Radio Comunitaria Solidaridad, 98.3 FM, Oscar Andrés Frontroth, San Carlos Minas, Córdoba. Viviana Gómez, Secretaria Técnica - CPA Personal de Apoyo a la Investigación: CEIL-PIETTE-CONICET - Centro de Estudios e Investigaciones Laborales. Revista Desafíos: Lido Iacomini, Carlos Berman, Raúl Isman, Carlos Flaskamp, Horacio Chitarroni y Germán Ibáñez. Radio Ahijuna, FM 94.7, Quilmes, Martín Iglesias. Cooperativa de Medios de Comunicación “Pares”, Luján, provincia de Buenos Aires. SER.CU.PO (Al Servicio de la Cultura Popular). Martín Segura - Colectivo de la Azotea Mar del Plata. FM de la Azotea 88.7 - Mar del Plata. FM Alas, Radio Comunitaria El Bolsón, Río Negro, Valeria Belozercovsky. Asociación Civil Nuestra Voz - Colectivo de Comunicación- Resistencia - Chaco, Susana E. Pachecoy, Presidente Agrupacion Oesterheld. Red Nacional y Popular de Noticias (NAC&POP)

viernes, 28 de agosto de 2009

“Construyen la sensación de que nunca estuvimos peor”


Encarna el humor subversivo que enfrenta a la corporación mediática. Sagaz crítico de la realidad, se burla de los popes del rock y de la pompa setentista. Se declara más cerca del oficialismo que de la oposición. El fútbol, la nueva Ley de Medios y la marihuana, en la óptica de un hombre que no se deja ganar por el discurso del miedo.

Por Diego Rojas

Ahí estaba él, sentadito con su pulóver de lana en medio del salón Libertador del Sheraton Hotel durante la noche de entrega de los premios Martín Fierro. Las estrellas televisivas desfilaban sobre la alfombra roja, en plena exhibición de los atuendos creados por los diseñadores de moda y en brindis festivo y ostensible. Él, ahí: sentado con su pulovercito hippie. Hasta que anunciaron el premio al mejor programa cómico y Diego Capusotto se levantó de la mesa junto a Pedro Saborido, subió al podio, levantó la estatuilla y propuso: “Que disfruten del sueño”. Acababa de recibir un reconocimiento más a su trabajo, el mismo que lo convierte, según las palabras de Horacio González, sociólogo y director de la Biblioteca Nacional, en el principal crítico cultural de nuestra época. No se había sacado el pulovercito.

Capusotto, el humorista más potente de los últimos tiempos, es un fenómeno de masas incorporado definitivamente al imaginario social argentino. Sus creaciones se difunden no sólo a través de la televisión (donde a partir del lunes presenta en Canal 7 una nueva temporada de Peter Capusotto y sus videos) o la radio (donde continúa su programa Lucy en el cielo con Capusottos, en la Rock & Pop), sino que se replican en la Web, mediante las filmaciones que se cuelgan en YouTube y que luego se reenvían por e-mail al infinito. Pese a cierto prejuicio que sólo atribuye masividad al humor liviano, sus personajes, que se burlan de los popes del rock y de la pompa setentista, también interpelan a la realidad política con una sagacidad que ya quisieran los más renombrados analistas.

El segmento radial “Hasta cuándo” es la más brutal denuncia del accionar de los medios en la generación de un estado de paranoia, una parodia de la cadena nacional de malas noticias –a la vez que señala cómo una parte de la población se suma entusiasta a esta visión catastrófica de las cosas–. Una estrategia que usa la corporación mediática y que sólo beneficia a la derecha, que suma así adeptos a sus argumentos. La recién presentada Ley de Medios apunta a desmontar esa percepción monolítica de la realidad y quizá permita una apertura de discursos. Eso entusiasma a Capusotto que, dice, está más cerca del oficialismo que de la oposición.

Su prepotencia de trabajo, sumada a un talento desmesurado, redundan en un reconocimiento social que se mide con la vara más exacta: los dichos de sus personajes se transforman en latiguillos usados en el habla cotidiana. Esa es la más maravillosa música a la que un artista popular puede aspirar.

El actor elige un típico café de su barrio para la entrevista con Veintitrés. El bar El Progreso, con sus mesas de madera antigua y con sus parroquianos que forman la postal arquetípica de la porteñidad, es el escenario del encuentro. Al que Capusotto asiste abrigado con un pulovercito similar al que usó la noche de los Martín Fierro.

–¿Vivís hace mucho en Barracas?

–Hace trece años ya. Mis hijas son de Barracas. Yo soy más de zona oeste. Viví en Luro desde los seis años, antes vivía en Castelar, del que tengo un recuerdo muy vago: las calles de tierra, mi casa. En Luro viví de chico, de adolescente y de adulto.

–¿El barrio marca tus elecciones estéticas o ideológicas?

–No. Hay gente de mi generación con una conexión fuerte con el barrio. Para mí, no es una elección a la hora de actuar. En el barrio hay gente garca, que hace negocios, que quiere salvarse y cuya vida gira en torno a la acumulación material. Circulan cosas interesantes y cosas de mierda. Existe una especie de religión que se basa en moverse como pez en el agua en lugares de mierda mientras los demás se ahogan. El barrio es un lugar donde te conectás con gente que tiene su vida y su mundo y, si no te construís a vos mismo, cagaste. Porque el barrio también es un pelotudo que te aconseja cómo cagar a los demás. No es un lugar habitado por seres nobles y duendes que te dicen que vivas como quieras y andes con la ligereza poética de un ave y te conviertas cada tanto en un puma porque estás rodeado de hijos de puta. Te lo pueden decir dos o tres, los que finalmente elegís como amigos.

–Sos un fenómeno que excede lo televisivo, ¿cómo convivís con esa figura?

–Dejo que se apropien de esto que ven. Nunca me consideré un fenómeno: sólo hago las cosas que me salen. Pedro Saborido me manda unas cosas que escribió a las tres de la mañana, las leo, me cago de risa y, finalmente, las ponemos en acción. Eso del fenómeno es una frase que me viene, no es algo que yo exhale. Mucha gente comparte lo que hacemos y son aliados de una idea que no pasa sólo por reírse.

–La masividad e influencia de tu propuesta, ¿implican una responsabilidad?

–La responsabilidad es ser fiel a lo que estoy accionando, nada más que eso. Podés hacer reír a alguien y, siempre que te hacen reír, sos feliz. Esa es una responsabilidad. La otra es que tenemos un modelo de conducta que puede ser observado con cierto respeto. Estar en un medio masivo te puede colocar en una carrera de superación. Sin embargo, este momento es nuestra superación. No quiero llegar a ningún lugar en la televisión, es más, quiero mantener este lugar de autogestión, donde no hay disputa de poderes y donde no se necesita que las ideas sean transformadas para tener más rating. No cambio este lugar y menos con 48 años.

–¿Te ofrecieron ir a otro canal?

–Desde ya. Para la óptica de la televisión, este es un programa vendible, que puede estar en un canal y un horario de mayor difusión. Pero no me interesa, no es nuestra ambición. Este año queremos hacer ocho programas, nuestra cantidad ideal. Estar en un lugar donde nos lo permiten es un privilegio.

–Tus programas excedieron el marco de la televisión. Peter Capusotto explota en YouTube, lo mismo el programa de radio.

–Sí. No sólo eso, Internet te permite llegar a otros países. El otro día me hicieron una nota de un medio de Chile, porque miran el programa por Internet. Su alcance tiene muchos caminos. Nunca tuvimos una preocupación por el rating, porque sabemos que el ciclo tiene mucha circulación y aceptación. No tenemos nada más que hacer, salvo seguir celebrando los encuentros para que este programa siga funcionando.

–Tu humor sorprende por su precisión en los tiempos políticos. Pasó con Bombita y con “Hasta cuándo”. Se podría aventurar que Capusotto y Barcelona son los medios que mejor expresan la realidad política.

–El humor siempre tiene una conexión con los signos de la realidad. Muchos tienen que ver con los comunicadores que hacen la puesta en escena de un mundo real. Metrallean mucho, pero no profundizan los fenómenos. Mirá, lo reafirmé hoy cuando miraba el canal de videos Quiero música en mi idioma. El videograph pasaba noticias policiales, un asesinato en Barracas. Si eso no es reflejo de una ficción construida para que todo el tiempo tengamos la idea de la muerte y la inseguridad en nuestra piel, bueno, a las pruebas me remito.

–¿Cómo actúa el humor frente a eso?

–La tomamos y la destrozamos mediante la parodia. La burla es infranqueable: las cosas de las que te burlás no te pueden contaminar porque hay una lectura previa a destrozarlas, un sustento ideológico. Es como decir: “A mí no me contaminás, no me la vendés”. Otras cosas rozan otros mundos, totalmente desopilantes, que no tienen conexión con los signos de la realidad. En algunos personajes, la realidad se hace más presente, como en ese monstruo, Micky Vainilla, disfrazado de cantante pop y que es, en realidad, un virus que se mete en ciertos lugares para empezar desde allí su plan de exterminio.

–Decís que la parodia puede destruir una concepción ideológica. Bombita es irónico, pero no intenta destrozar a los setentistas.

–Es una mirada sobre algo que tuvo su densidad, su construcción política. Un Palito Ortega montonero está compuesto por dos imágenes antagónicas que nos causaban gracia. Nunca pensamos en la derrota del discurso setentista, vulgarizado en las letras de Palito. Todo lo contrario. Rescatamos esa construcción que terminó en una gran derrota general, el imaginario que representó el retorno de Perón y en lo que devino. Había una gran masa crítica, gente muy valorable y gente de mierda. Y ganaron los malos. Por eso algunos que fueron militantes ven en Bombita una reivindicación personal, porque es un tipo que militó, aunque nosotros no lo hicimos.

–Ese momento político también te marcó.

–Nos rozó porque tuvimos hermanos mayores que militaban. Esa época nos atravesó, aunque en el ’73 yo tenía doce años y Pedro era más chico. Era el momento en que se pensaba que la película podía terminar bien. Perón excedía la simbología del líder político, representaba el regreso de algo vinculado a los sectores populares, a la idea de poder tener una identidad. Se venía de una dictadura, del Mayo Francés, había algo que estaba pugnando por tener presencia.

–¿Siempre te sentiste peronista?

–Sí, el peronismo es casi una expresión emotiva. Te hacés peronista por lo que está enfrente, que tiene una raíz antiperonista. No son nihilistas: a un nihilista yo lo respeto. Pero a lo que está enfrente, nunca lo he respetado. Eso te va empujando. Porque el peronismo es el peronismo y es la idea del peronismo. Es algo que tal vez no fue posible, pero que sobrevoló como posibilidad. En el otro lado, nada, la restauración conservadora, esa cosa espantosa.

–El gobierno rescató símbolos de los ‘70.

–Sí. Y, en un punto y salvando las distancias, se vuelve a repetir la historia. El movimiento peronista excede el kirchnerismo. Uno se pone en sectores antagónicos a la oposición. No hace falta ser muy perspicaz para saber quiénes realizan la construcción contraria al Gobierno para tomar el poder. Son los que permiten que el vicepresidente de la Nación trabaje para la oposición. Y eso que está todo bien con que Cobos sea vicepresidente y tenga posiciones, algo que desde ya nadie de la oposición podría soportar. También es cierto que en toda construcción hay errores, pero en este caso puntual hay ciertos errores que se podrían haber evitado. En lo comunicacional, por ejemplo. Pero, por otro lado, los errores del Gobierno no llevan a que se construya una oposición. Estuvo agazapada desde el primer día esperando el momento de atacar. La sensación, y lo digo con cierto pesimismo y dolor, es que serán los nuevos enemigos de la sociedad. No sólo han tenido injerencia, sino que han sido parte del poder en la Argentina.

–Hay humoristas que difunden las imágenes que plantea la oposición: una Cristina exasperante, preocupada sólo por la ropa, un gobierno casi dictatorial. Se ve en el humor gráfico de Nik en La Nación o en Perfil.

–Que cada uno haga lo que quiera. Nik está en La Nación, qué va a escribir Nik. Estas construcciones generan eco entre la gente y, por otro lado, caen en lo pueril, como cuando dicen que terminaremos como Cuba o Venezuela. Marcan a ese tipo que balbucea cuando habla sobre la inseguridad y le decís: “Imaginate, en Estados Unidos voltearon dos torres y no sé si fueron ellos mismos y mataron a tres mil personas, ¿de qué seguridad me hablás?”. O: “¿Qué seguridad, si mi generación se crió con la dictadura, con Malvinas, con la hiperinflación, con el menemato, con la Alianza, los 35 muertos en la calle y el corralito?”. Nunca hubo seguridad jurídica en nuestro país. Construyen con el lenguaje la sensación de que nunca estuvimos peor que hoy. Es la exasperación de lo más berreta. Es Biolcati hablando de un piquete de blancos con Grondona.

–En la Rural apeló a la Patria 50 veces.

–Un discurso que podría haber sido realizado dos meses antes del ’76. No porque vaya a suceder, sino porque hay una sociedad que empezó a creer que ese discurso es posible. En 2005 a la gente le chupaba un huevo escuchar que Kirchner era soberbio con el periodismo. Entonces se sacralizan signos: el campo es lo bueno y el Gobierno es lo malo. Y para mí los malos son los que más putean contra el Gobierno.

–¿Y Pino Solanas?

–Pino no sé. Lo vi también bastante exacerbado contra el Gobierno y me pareció un poco funcional a ese discurso. El sector donde están Pino o Sabbatella es crítico del kirchnerismo, pero no está montado en la gran jineteada nacional. A Pino lo vi en charlas amenas con Grondona que me provocaron un poco de rechazo. Es un momento emocional. Soy más afín a lugares que están vinculados al oficialismo que a los que no.

–¿Qué pensás de la izquierda?

–Y... si te hacés trosko para sacarte la foto con Biolcati, no te hagás trosko. Vilma Ripoll puso la excusa de que no podían dejarle la calle a la derecha, pero eso devino en la foto con ese tipo. Y no sólo ella, también estuvieron los maoístas, que siempre fueron traidores, desde que apoyaron a López Rega en el gobierno de Isabelita.

–Hubo una izquierda que no apoyó al campo.

–Sí. Son los que acumulan desde la universidad y después no quieren disputar el poder real. Si no querés el poder, hacete nihilista.

–¿Qué pensás acerca de la ruptura del acuerdo entre TyC y la AFA?

–Está muy bien que el fútbol pueda ser visto por todos. Después la oposición plantea otras discusiones: “Ah, ponen plata para el fútbol y no para el hambre”. Y lógico. La plata tiene que ser para la gente que lo necesita. Pero los que declaman eso nunca hicieron políticas abarcativas, no jodamos. Ya la presencia en el fútbol está limitada si sos visitante o si no sos socio. Es accesible sólo si podés pagar. Eso que era compartido desde el más humilde hasta el dueño de una fábrica hoy está reservado al dueño de la fábrica. Si no pagás para mirar fútbol, mejor. Pero claro, detrás están los intereses de ese submundo. Como idea proyectiva me parece maravillosa aunque no sé en qué terminará. En definitiva, que mirar fútbol sea gratis, no está mal en absoluto.

–La medida desató una dura ofensiva contra el Gobierno por parte del Grupo Clarín.

–Desde ya. Esto comenzó hace dos años y no va a parar. Hacen parecer que la confrontación viene de un solo lado y que, del otro, está Biolcati con su vaquita mansa, Biolcati hablando de San Martín y Belgrano. ¡Lo hubiesen sacado a patadas en el culo a San Martín de la Rural!

–Se está presentando la Ley de Medios en el Congreso, ¿qué opinás?

–Es necesaria. Tal vez hubiera sido mejor que se presentara en un momento de menos confrontación. Los sectores de poder plantean un discurso único siempre. Por eso Clarín, que forma parte de ese poder y es un monopolio, se siente atacado. El presidente de TyC dijo que la mejor democracia es que haya que pagar para ver fútbol, eso es capitalismo puro.

–¿Creés que hay un fusilamiento mediático, como denunció Cristina?

–Hay decisiones que perjudican a ciertos intereses. En una confrontación, las partes siempre apuntan a señalarse como víctimas y la población queda rehén en la disputa sobre quiénes son los buenos y quiénes los malos. Si la Presidenta dice eso es porque está en un conflicto de poder que la roza. Es claro que hay una política de desgaste, verbalizada por la oposición, para que el poder pase de bando. En ese marco, me preocupa mucho más lo que dice Biolcati.

–¿Hay un cambio en el Gobierno desde la derrota electoral?

–Recuperó la iniciativa. Pero lo principal es que la oposición no asume la construcción de un poder proyectivo. Sólo dice que todo está mal. El Gobierno muestra más solidez y potencia mediante acciones concretas como la Ley de Medios o el fútbol. La oposición retrocede pero, ojo, se agazapa para atacar después. La política es conflicto, no es consenso. ¿La democracia el reino del consenso y el debate? ¡Vamos! Se trata de una lucha para ver cuánto cedemos y cuándo volveremos a atacar.

–¿Qué pensás sobre la despenalización del consumo de marihuana?

–Las decisiones que toma un adulto, entre ellas fumar marihuana, son absolutamente personales. Fumar no tiene ninguna vinculación con el delito ni con su demonización. Los sectores que se oponen tienen una visión de la vida macabra, una moralidad sobrecargada y casi estafadora. Plantean que se usan drogas para delinquir, pero ¿qué hacen los custodios de la moral para evitar el delito? Condenan pero no arreglan las dificultades

–Ciertos adolescentes toman al personaje de Micky Vainilla sin la distancia de la ironía y siguen sus dichos al pie de la letra.

–Ah, sí. Pero para eso están los padres que verán el programa con los chicos y les explicarán que Micky es una ironía, algo monstruoso y no reivindicativo del racismo. No me puedo hacer cargo de lo que puedan pensar respecto de un personaje. También Charles Manson mató a doscientas personas porque decía que Lennon le ordenaba matar. Lo que tiene el humor es que, a veces, deja al desnudo la propia miseria y es algo que no nos gusta ver.

–¿Qué ves con tus hijas en la tele?

–Ellas ven cosas ligadas a su mundo infantil. La mayor, que tiene 10 años, empieza a estar más conectada conmigo y a interesarse más en mi propio mundo. Debe estar en una etapa de enamoramiento del papá. La de seis años es totalmente dorada, construye sus castillos de princesa en los rincones de la casa. Tiene un mundo interior muy fuerte, pero todavía no llegó a la etapa en la que escucha muchas voces para formar su voz propia, la que elija y que yo acompañaré hasta el final. Ahora escuchamos música juntos, por ejemplo.

–¿Cómo vive tu familia tu exposición?

–Las nenas lo empiezan a sentir, pero estoy en casa bastante, tengo una presencia interesante en esta etapa. Mi vieja vive, mis dos hermanos murieron, tengo una familia no muy numerosa. Mi vieja está muy contenta, y más con el reconocimiento actual. A los 16 años, yo quería jugar al fútbol y mi viejo me respaldaba, pero también tenía que estudiar porque la posibilidad de jugar dos años y que te lleven a Europa era impensable. Más grande, empecé a estudiar teatro y a frecuentar los lugares que elegí.

–Sos jurado en el Festival de Cine de Diversidad Sexual.

–Lo hago para hacerle la gamba a mi amigo Fabio Zurita, que lo organiza. Tengo interés, claro, en los encuentros sexuales que, en algunos casos, pueden ser muy celebratorios, y en otros, una forma más de la mentira. El sexo está entre las diez cosas más felices de la vida. De todos modos, quiero desmitificar que los hombres la chupan mejor que las mujeres. O al menos, yo prefiero que me la chupe Cameron Díaz a Elton John. La técnica masculina en el sexo oral no es algo que me preocupe. Lo he probado y es pura mitología. Y desde ya no se puede comparar a Cameron Díaz con Elton John y ni siquiera con George Michael.

lunes, 24 de agosto de 2009

MAGNETO EL HOMBRE QUE SE HACIA LLAMAR DIOS




Con la pérdida del monopolio de la televisación del fútbol, el jefe del grupo Clarín vive uno de sus momentos más bajos

Héctor Magnetto, un hombre que se hace ver poco pero hace sentir su poder.

Hace ya 18 años solía ir a la redacción de la calle Tacuarí a entregar las colaboraciones para el Clarín dominical. Era habitual cruzarse con colegas y amigos de la vida. En una oportunidad, encontré a uno con el que había cursado la facultad.

Un tipo lúcido, criado en un barrio de gente dura. De esos buenos periodistas en los que su costado intelectual tiene que hacer un gran esfuerzo para hacerse paso entre el futbolero y el guapo. Mirá ese escritorio –me dijo–. Ése es un lugar privilegiado. Miré y no tenía nada excitante. Era tan feo como todos los muebles rústicos de escritorio de las redacciones. Completamente desangelado. ¿Sabés por qué es un lugar clave? –insistió–. Porque desde ahí se ve el ascensor, y cuando alguno de acá, del segundo, sube al cuarto, hace correr la bola de que el fulano fue a hablar con Dios. Y con una cara suave, que nada tenía que ver con el pibe duro que conocía, me aclaró: Dios es Magnetto. Ojo, Dios porque no lo ves, pero está en todas partes.

Héctor Magnetto jamás era visto en la redacción y ninguno de los periodistas del diario se cruzaba con él en un pasillo. El hombre que estaba a cargo del diario era un misterio. Y lo sigue siendo. La tradición era que los elegidos eran los que guardaban silencio.

Los que bajaban del cuarto y se iban derechito a su escritorio sin derrochar chimentos en el camino dando tela para tejer conspiraciones y espionajes no más graves que las pequeñas miserias de la vida. Pero en el caso de Clarín, ese estilo resultó la contracara de la elegida por su fundador, Roberto Noble, cuyo busto está en la entrada misma del edificio. El próximo viernes 28, todos saludarán los 54 años de la aparición del primer número del diario que Noble dirigió por casi 24 años.

Recuerdo una anécdota que me contó Osvaldo Bayer, quien guarda un gran respeto por Noble, que se paseaba por la redacción y departía con los periodistas. En pleno gobierno de Arturo Frondizi, Bayer pasó un mes preso por una quijotada: invitado al pueblo de Rauch a hablar, no tuvo mejor idea que contar las andanzas del mercenario y asesino de indios, el militar prusiano Federico Rauch. Pero lo interesante es que, a poco de salir de la prisión, Bayer estaba sentado frente a su máquina de escribir, cuando Noble se le plantó atrás. ¡Zas. Soné! –se dijo Bayer–. Pero, para su sorpresa, Noble le dijo: Usted va a ir a la mesa de redacción. La respuesta del sorprendido Bayer fue: No, doctor. Yo no puedo ir a la mesa de los jefes. Soy de izquierda. Precisamente –replicó el director–. Me dicen que la mesa es muy de derecha. Por eso será jefe de Política y Fuerzas Armadas.

Pasados los años, llegaba la dictadura de Juan Carlos Onganía. Noble no llegó a ver la caída del dictador –ocurrida en mayo de 1970– porque murió en enero de 1969 y su viuda, Ernestina Herrera, que nada tenía que ver con el periodismo, quedaba al frente del diario. El general Roberto Levingston reemplazaba a Onganía y, a poco de andar, Bayer publicó un artículo que produjo la ira del nuevo dictador. Bayer se enteró de que Levingston no tomaba muchas decisiones porque vivía borracho. Y lo publicó tal cual en Clarín. Al día siguiente, Levingston visitó Clarín, primero fue a la oficina de la directora y luego bajó acompañado por ella a la redacción. Ernestina, por entonces joven y bella, hizo que los periodistas se acercaran. Se armó el semicírculo y ella, al lado del dictador, disparó: Entre nosotros hay un traidor. Bayer, como un voluntario a la misión suicida, dio un paso al frente y dijo: Usted se refiere a mí. La escena, patética, terminó con la media vuelta del dictador y la directora, satisfechos ambos por el escarnio público.

A partir de entonces, Bayer fue a Cultura y Espectáculos hasta que, finalmente, le encomendaron hacer artículos intemporales que casi nunca salían publicados. Un buen día, harto del ninguneo, el maestro de periodistas se acercó a la oficina de Octavio Frigerio, que por entonces manejaba la línea editorial, y presentó la renuncia. La respuesta fue seca: Es lo que estábamos esperando. El estilo áspero de Frigerio hacía escuela en algunos de los que llevaba. Uno de ellos fue Magnetto, quien entró a principios de los setenta al diario. Su experiencia era la de contador en una tienda de artículos del hogar que llegó a la quiebra. Entró como adscripto a la dirección de la mano de Frigerio.

El contador fue creciendo. Durante la dictadura de Jorge Videla, el hombre que luego se haría llamar Dios pudo probar lo que son los negocios en tiempos de genocidio. Papel Prensa, adopción de hijos de la directora, Malvinas, demasiadas cosas sellaron la capacidad de mando de Magnetto. Cuando llegó el menemismo, pudo hacer realidad el sueño del multimedio. Pero así como Carlos Menem había sido un buen socio los primeros años, no cedió a las pretensiones del Grupo de extenderse a la telefonía. Fue entonces que, bajo la supervisión divina, el Grupo decidió contratar a semiólogos y sociólogos para tratar de impedir la reelección de Menem. Pero, en mayo de 1995, el riojano al que nadie recuerda haber votado, ganó cómodo.

Pocos meses después, en agosto, Clarín celebró sus 50 años y la declaración de hostilidades abiertas a Menem con la investigación del contrabando de armas a Croacia y Ecuador. Magnetto fue quien comandó esa cruzada. Cuando llegaban las elecciones de 1999, el hombre fuerte del multimedio fue contundente: ahora el Presidente lo ponemos nosotros. Y así fue que llegó Fernando de la Rúa. No era una cuestión de simpatías políticas sino de construcción de poder. Basta recordar que el oponente en aquellos comicios fue Eduardo Duhalde, quien más tarde llegó a la Casa Rosada con el empuje de Clarín.

Duhalde, que era senador por Buenos Aires, a principios de 2002, logró que la asamblea parlamentaria lo eligiera. La primera carpeta que debía meter en el Congreso era la Ley Clarín, para evitar la quiebra del grupo, fuertemente endeudado. Con modificaciones, la ley salió y el Grupo quedó fortalecido.

La ira de Dios, por estos días, llegó a los niveles más altos. Con las acciones en baja, con la pelota en movimiento para todos, con la fusión entre Cablevisión y Multicanal en graves problemas y con el proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales listo para ingresar a Diputados. Algunos dicen que la Presidenta lo mandará el jueves, porque es el Día de la Radiodifusión. Otros sostienen que la fecha va a ser tomada por Dios como un modo de amargar la fiesta del viernes, aquella en la que el monopolio recordará la salida del primer número de Clarín.

por Eduardo Anguita eanguita@miradasalsur.com

Octavio Getino habla sobre la Ley de medios

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