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sábado, 26 de diciembre de 2009

QUE NADIE NOS ROBE LA NOCHEBUENA

La Navidad de Juanito Laguna - Antonio Berni - öleo sobre arpillera - 1961


Llegamos. Hoy es Nochebuena y mañana Navidad. Llegamos con la sidra y el pan dulce de los pueblos. Con la mesa tendida. Con la memoria intacta. Haciendo la ve de la vida, de la victoria, de volver a ser felices. No importa de donde somos. Esta noche somos Nosotros. Los de abajo. Los de al lado. Los de a pie. Los que no se rinden nunca. Los que echaron a Posse por fascista. Esta noche es de aquellos que lo dan todo sin pedir nada a cambio. Esos son los humildes. Los agradecidos. Los que cantan siempre. Los que tienen fe. Los que inventaron la esperanza el día que cayó la noche sobre sus espaldas. Cuando fusilaron, torturaron, desaparecieron, persiguieron. Cuando traicionaron el voto popular. Llegamos a la Navidad y en las casas del pueblo hay alegría. Los comentarios irán y vendrán de puerta en puerta. Que la Asignación Universal por Hijo, que el Plan Trabajar, que las cooperativas, que el crédito a la pequeña empresa, que la garantía estatal de una jubilación digna, que la ley de Medios de la democracia, que el Mercosur, que la Unasur, que la Reforma política, que las vacaciones que vienen, que la educación, que el fútbol para todos, que el aguinaldo a tiempo, que el mayor plan de obras públicas de la historia, con los trabajadores, los empresarios, los artistas, los pensadores, con nuestros viejos, con nuestros pibes… Y sin embargo, la crispación de los dueños del odio sigue y sigue zumbándonos los oídos. No acertaron ni una en sus pronósticos desalentadores, pero siguen diciendo que “todo está mal”. Y el mensaje taladra nuestras cabezas, despiertos o dormidos. No te dejan dormir en paz. No te dejan vivir tranquilo. No te permiten sonreír. No te dejan amar. Ni soñar. Ni creer. Ni esperar. Ni luchar. Ni cantar. No les bastó con robarnos el país que supimos ser. Ahora pretenden robarnos la alegría. Pero esta noche, no. Esta noche es nuestra. Más que nunca. La Nochebuena de los pueblos no se rinde ni se negocia. Lo saben los más pobres. Los presos de la dictadura lo saben más que nadie. Que el Clarín, La Nación y sus repetidoras sigan dando pena con sus egoísmos. Con sus fauces babosas de rabia y odio apropiador. Que se queden con la marca de la desesperanza. Se lo merecen. Que registren la triste sombra en que convirtieron a todos y a cada uno de sus editores, sus plumas reales, sus conductores, sus periodistas, sus movileros. Dan vergüenza ajena. La Presidenta de la Nación invitó ayer, desde La Matanza, a que el pueblo se adueñe de sus derechos, que los defienda con uñas y dientes, en la convicción que defendiendo lo conquistado, habrá la fuerza necesaria para seguir profundizando el rumbo. Como dice Néstor Kirchner, “esto recién empieza, que nadie se confunda”. Ayer Cristina finalizó diciendo “Junto a ustedes y por ustedes vamos a seguir trabajando en este, nuestro país, para volver a ser lo que alguna vez fuimos, hace mucho tiempo cuando yo nací, allá por los años 50, una gran Nación y un pueblo feliz”. Y entonces, nos ponemos de pie, levantamos nuestras copas a distancia y recordamos el último Mensaje navideño que nos legara Eva Perón, el 24 de Diciembre de 1951: “Yo se que dentro de muchos años, cuando en esta misma Nochebuena los argentinos se dejen acariciar por el recuerdo y retornen sobre sus alas al pasado, llegarán a estos años de nuestra vida y dirán melancólicamente: Entonces éramos más felices. Que haya una sola clase de hombres, los que trabajan. Que sean todos para uno y uno para todos. Que no exista ningún otro privilegio más que el de los niños. Que nadie se sienta más de lo que es, ni menos de lo que puede ser. Que los gobiernos de las naciones hagan lo que los pueblos quieran. Que cada día los hombres sean menos pobres. Que todos seamos artífices del destino común. Mi brindis es para mi Pueblo, para todos ustedes; y no puedo expresarlo de otra manera que deseándoles sencillamente que sean muy felices, cada vez más felices.” En eso andamos, Eva del pueblo, Evita.



Jorge Giles. 24.12.09

jueves, 24 de diciembre de 2009

Gracias año, nos dejaste con la boca abierta

Silvia Carvallo - "caballo blanco "


Quedan pocos días para el festejo de año nuevo. Un festejo que 2009 se merece. Demos gracias a los malos augures que desde aquél año nuevo de hace doce meses anunciaron catástrofes que no se cumplieron. Gracias por el vasto desacierto. Por dejar que fracasaran los heraldos del fracaso. Fuera con las malas pitonisas y los malos deseos. Gracias a esos feroces y divulgados economistas, políticos, periodistas, medios fundaciones, consultoras, oenegés y charlatanes sueltos, por equivocarse en augurar colapsos; gracias por no acertar, gracias por dejar expuestos al ridículo a las profecías y a sus profetas.

Gracias buen año por dejarnos entender qué significan y qué no significan los significantes que vienen envueltos con las noticias. Un aire de cambio de época atraviesa el calendario. Un aire que se lleva a antiguos y yertos anacronismos. Gracias a este despabilamiento que nos permite ver desnudos y sin máscaras a tantos intereses largamente disfrazados de desinterés y ética pomposa.

Gracias por revelarnos qué diferencias hay entre e credo y el poder cardenalicio; entre el judaísmo y un rabino rabioso; entre la injusticia y el linchamiento; entre la impotencia política y romperse el trasero; entre rechazar leyes y crearlas; entre la negación y las ilusiones; entre la burbuja especulativa y el Estado sólido.

Gracias 2009 porque lograste que las realidades felices desplazaran a las fabulaciones amargas; y porque empujaste a la derecha a salirse de la hipocresía. Gracias por sincerar a los opositores. Por enseñarnos la diferencia entre un gaucho de departamento y un gaucho; entre un campesino y un rentista, entre un “albista” y un “alcacista”; entre un colonizado que soba al emisario y un descolonizado que lo pulsea; entre un alcahuete y un militante. Y gracias por dejar que la Argentina pudiera transparentarse a pesar de las veladuras que se propusieron enturbiarla. Y que pudiera dejar a la vista a los alborotados alborotando y a los hacedores haciendo.

No es para tirar manteca al techo, pero por suerte hay manteca; no es para tirar la casa por la ventana, pero hay casa; no es para hacer aspavientos de consumo, pero hay consumo; no es para exagerar que los jubilados son prósperos, pero ya no son excluidos; no es para decir que la Argentina es una fiesta, pero se alejó del plano inclinado hacia abajo; no es para decir que esta es la llegada, pero este puede ser el camino.

Sí, año 2009, gracias. Nos dejaste con la boca abierta y a los agoreros con la boca cerrada.

Por Orlando Barone

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LOS SECTORES MEDIOS NO QUIEREN A LOS KIRCHNER

Antonio Berni

El malestar como síntoma Por Jorge Devincenzi
La clase media se sintió primero seducida y luego abandonada por un gobierno cuyo planteo distributivo no parece conformarla. ¿Qué consensos consolidó el oficialismo y con quién a lo largo de 6 años y medio? La pertenencia al Primer Mundo, una espina difícil de extirpar. Humoristas, anfitrionas de almuerzos televisivos, animadores de bailes del caño, presentadores radiales, actrices con domicilio en Miami, editores de Clarín y La Nación y taxistas de la ciudad de Buenos Aires –lo que la historiografía liberal denominaría “la parte respetable de la sociedad”– coinciden: ya no se soporta a los Kirchner. Claman por un acto mágico que los diluya en el aire, pero –grave problema– no aparece un Houdini al que aplaudir con ese entusiasmo frívolo que preanuncia rápidas decepciones. No es que militen una determinada doctrina partidaria, que vayan detrás de alguna patriada o se sientan parte de algún colectivo: comparten apenas una mezcolanza de opiniones de corte autoritario, librempresistas, progresistas y retrógradas a la vez, fácilmente rebatibles pero siempre letales, una ensalada de ratis, buchones y tipos de éxito. Sus apreciaciones son hábilmente modeladas por Aguinis, Paluch, Majul, Morales Solá, Iglesias, algunos de los actuales boom editoriales. El consumo de estos textos está sugiriendo incomprensión y desorientación porque los sectores medios se sintieron primero seducidos y (luego) abandonados por el gobierno. Por eso el malestar hoy es el síntoma. Nunca antes, nunca Los sectores medios están atacados por el síndrome del “nunca antes” y –apostando a su eventual sentido común – continúan atrincherados en sus viviendas. "Todo lo malo que en la vida me ha pasado ha sido por salir de casa", dijo Pascal en el siglo XVII. "Mucha gente perdió la costumbre de salir de su casa”, opina Eduardo Anguita respecto de la crisis de comienzos del siglo XXI en Argentina. La clase media clama: “Las calles han sido ganadas por la delincuencia”. Hay que reapropiarse de las calles, dicen, porque algo del discurso progresista les llega, y luego contratan a una seguridad privada, recurren al delivery y se conectan con el mundo por Internet. Para el analista Ricardo Rouvier, lo que hace síntoma en la calle es la crisis estructural no resuelta. Para estos sectores se roba como nunca antes; la inseguridad y el delito han llegado a extremos inauditos, y nunca hubo tanto ensañamiento de los chicos delincuentes. Aunque algunas evidencias señalan que la situación no es tan grave, sin duda, la clase media no escucha, es ciega y sorda y sobre todo, desmemoriada. Afirma un taxista: “Los Kirchner se han quedado con toda la Patagonia”, ya no corre el “roban pero hacen” que desculpablilizaba a Menem, era el “hacen” de un cómodo e ilusorio dólar barato que se convertiría en una monstruosa e impagable deuda externa que pesará sobre nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos. Nuestros, es decir, también los de ellos. Dice Rolando Hanglin en una nota periodística donde, muy de paso, revive la tramposa hipótesis menemista del atentado a la AMIA: “El señor González (probablemente una caracterización de él mismo) está espantado por los homicidios, asaltos y violaciones que cometen muchachitos de 12, 13 y 14 años. Considera que se les debe dar un castigo igual al de los mayores, ya que sus crímenes son propios de adultos”. Expresiones que se expenden entre estos sectores: códigos eran los de antes, el ladrón era un “señor” ladrón. Los chicos sólo robaban mantecoles, en cambio hoy quieren tu vida y abusar de tu hija además de tu celular último modelo. ¿Qué cambió, entre otras cosas? Que antes las cárceles de la Nación debían ser “... sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos (art. 18 de la Constitución Nacional)”. Ahora se sigue sosteniendo que deben ser “Grandes, espaciosas, civilizadas”... pero eso es lo de menos. Lo que verdaderamente importa es que sean “seguras, en el sentido que los criminales no puedan escapar hasta que hayan purgado sus condenas, que en delitos graves (asalto con armas, homicidio, violación) deberían ser de por vida”. Quien esto escribe dio hace unos meses una serie de charlas (durante el ciclo Café-Cultura de la gestión Nun) en el Complejo Federal 1 en Ezeiza, y quien le abrió la puerta blindada de una de las denominadas Unidades de Máxima Seguridad no fue un miembro del SPF sino el Rafa Di Zeo, doy fe. Experiencia que les daría pie a estos sectores a afirmar: “Con cuatro o cinco colgados en la Plaza, este país sería otra cosa”, aunque no terminan de decidir si los colgados serán Mussolini y Clara Petacci o un pibe chorro. Fantomas El malestar se ha apoderado de nosotros: hay malestar estomacal, por estos días, por exceso informático e informativo, por esas agotadoras doce horas de trabajo, por cortes de calles y avenidas que entorpecen el tránsito, porque la ropa de temporada está cara, por los tarifazos, por la lucha contra el tabaco... El malestar –“desazón, incomodidad indefinible”, según lo define la Real Academia– se ha apropiado de las campañas mediáticas. La exposición diaria a la televisión en la que se machaca decenas de veces sobre el malestar y los malestares, genera que al cabo de una jornada se sienta un auténtico malestar, impreciso, como las neurosis y angustias de los adolescentes, que son difusas, ambiguas, oceánicas, aunque no hayan oído jamás de las disputas entre Thénon, Blejer y Politzer. Esta parte “respetable de la sociedad” sufre melancolía crónica y lo expresa dramatizando el síntoma. Buenos Aires, como cualquier otro conglomerado urbano de la Argentina, parece Beirut en lo peor de una guerra crónica. Escuchan sirenas imaginarias, enfrentamientos ilusorios entre bandos a balazos, pero son reales el tránsito caótico y los excluidos guarecidos bajo las autopistas y se concluye: “Macri no puede porque el gobierno nacional no lo deja”. No se trata de un cierto “Malestar de la cultura”, no pretendamos tanto. Hay nostalgia por un orden pasado donde todo estaba en su lugar y existía una autoridad y una fuerza, no la del Yedi que eso sería otro cantar, sino la de la violencia estatal ilegal, hasta hace poco la UCEP. Construcciones Durante la campaña electoral de junio, el embaucador colombiano tañó las cuerdas del Paraíso Perdido refiriéndose a ese policía que es uno más en el barrio, un amigo de la casa. Rolando Hanglin fue más allá en su cocoliche: mediante lamentables traspolaciones históricas propias de los deshonestos que promueven intencionalmente la confusión conceptual para enmascarar la realidad, comparó al fraile Aldao y al general Roca con el comisario Meneses, el Malevo Ferreira... y Patti, el numerario de lesa en Marcos Paz. Olvida mencionar en su recorrida de Billiken sobre la historia nacional al austríaco y napoleónico coronel Rauch, quien se dedicaba a degollar ranqueles en Sierra de La Ventana (sobre todo mujeres y niños, para matar el mal de raíz) hasta que fue desollado por el cacique Arbolito en Las Vizcacheras. El hippie añoso exige: “Un Policía de mano dura”, con mayúscula, en otras palabras, la vuelta de los Rauch. La incongruente pero nada inocente referencia de Hanglin al Fraile Aldao nos permitiría recordar que en el 2008 fue detenido un abogado de apellido Cincotta, ex - miembro del Consejo Académico de la Universidad de Mar del Plata, no un picapleitos del montón. Cincotta, integrante de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), participó con militares en el secuestro y homicidio del doctor Norberto Centeno, autor de la Ley 20.744 de Contrato de Trabajo de 1974 que la dictadura reformara apresuradamente en mayo del ‘76 derogando los principales derechos que antes reconocía y protegía. Dice Hanglin: “el derecho de huelga no debería existir para los gremios de estricto servicio público, como los docentes, los transportistas, los médicos, los policías, enfermeras”. Terminemos con los reclamos sociales de una vez, los movimientos sociales son la nueva forma de la guerrilla subversiva. Tiempos de revancha El hippie viejo, que expresa bastante bien el pensamiento de una buena parte de los sectores medios (al que, como veremos abajo, hay que agregarle algún condimento progresista), echa de menos una noticia que comunicaría emocionado en su programa de intercambio de parejas por Radio 10: “Hay malestar en las FFAA” porque clama por otra vuelta de revancha: “Cuando ve que el Estado se propone urbanizar las miserables barriadas, otorgando a cada ocupante el título de propiedad de una casa que no compró, siente el gusto de la bilis en la garganta. Todo vale. Todo cuesta. Todo se paga. ¿Cómo puede haber propietarios que no compraron lo suyo? Al señor González le parece injusto: piensa que equivale a alentar la usurpación, masiva y por la fuerza, de casas y tierras”. El malestar es palpable porque los sectores medios no están de acuerdo con el planteo distributivo de este gobierno, un gobierno que en los primeros tiempos de 2003 los mimó bastante, lo que lleva a preguntarnos una vez más qué consensos consolidó el oficialismo y con quién. Es claro que no se puede conformar a todos en aras del mal denominado bien común porque la unificación de intereses no existe ni conformar a todos se puede. Y por flanco progre El irremediable equívoco del bien común, una construcción de la Iglesia medieval que cierto hegelianismo reivindica, se cuela por derecha pero también por izquierda. Disputas de café: “Palacios fue el autor de las leyes sociales”. ¡Cómo no! “La UCR representa a los sectores medios”, cuando sus fundadores, Leandro Alem, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, pertenecieron a la elite ganadera de la generación del ‘80. La “caracterización del peronismo” fue una de las causas, no la única, de la eterna fragmentación cariocinética de la izquierda local, y eso tuvo influencia en la constitución de la ideología de los sectores medios. Como las distintas “interpretaciones” de origen marxista, habilitaban distintas cosmogonías; al bajar a lo particular, esto denominado Argentina, las visiones terminaban siendo irreconciliables por razones ajenas a su génesis. En la visión más clásica y caritativa, el “error” de Perón y el peronismo habría consistido en hacer de todo trabajador un individuo de clase media con acceso a la vivienda, auto, salud, cultura, educación, etc., algo que se alejaba poco y nada de la utopía fordista. Se concluía –siempre en esa visión benigna, porque había peores– que eso convertía a los peronistas en reformistas irremediables, alejándolos de la Palabra Revelada, el materialismo histórico, la conciencia proletaria. El peronismo no llegaba a clasificar como menchevique. Para Silvio Frondizi (asesinado por la Triple A en los ‘70), el peronismo era bonapartista por el papel central del ejército en su conformación, aliado con sectores de la burguesía industrial y en consecuencia antidemocrático en esencia, lo que lo emparentaba lejanamente con las tesis desarrollistas de la época. Para algunos el peronismo era fascista, para otros reformista y para muchos, algo incomprensible, una especie de dictadura caribeña al estilo Bananas de Woody Allen. Todavía hoy resuenan esas viejas interpretaciones: a raíz de la cuestión de la Resolución 125, Eduardo Grüner y Atilio Borón polemizaron en abril de 2008 en Página 12 sobre el eventual papel burgués o reformista del gobierno de Kirchner. En la clasificación marxista clásica de gobiernos (burgueses, reformistas y revolucionarios) Borón duda como Hamlet entre la primera y la segunda de dichas opciones. De Vanguardia Comunista al diario Clarín, Beatriz Sarlo se contradice de todo lo pensado y actuado anteriormente convirtiendo al peronismo, como diría Raúl Carnota, en un pecado de juventud. Al asumir como Secretario de Cultura, el cineasta y plástico Jorge Coscia hizo público un reportaje en el que, con la didáctica propia de quien intenta explicar una idea compleja a una audiencia inexperta, y provisto de una infinita paciencia, instruye al público europeo sobre eso llamado peronismo, un hecho que se sigue resistiendo a todas las miradas proscriptivas del Centro, desde La Ideología Alemana de Engels hasta Don’t cry for me, Argentina de Lloyd Webber y Alan Parker, de la filosofía al show bussines en la democracia del consumo masivo y la eclectización del pensamiento. Y se lo menciona porque si es plausible que un ucraniano no entienda la naturaleza del peronismo histórico, lo cierto es que Coscia habría encontrado la misma incomprensión en un auditorio parisino y en el Alto Palermo Shopping. Alienación colonizada En ese equívoco histórico y constitutivo de “civilización o barbarie” del que no se ha salido, “la civilización” (con las máscaras “civilizadas” de la educación y la cultura, las más mediante la barbarie) se ha impuesto en términos de “clase” y “raza”, como lo explica Ezequiel Adamovsky (historiador UBA/Conicet) en “Gringos y Negros”. Además, los sectores medios comparten el “sentido común” y la ideología de los sectores dominantes pero no se identifican entre sí por homogeneidad de ingresos sino por una determinada mirada. “A pesar de que se consolidaron en las décadas del ‘40 y el ’50 con el peronismo en el país, construyeron un imaginario de clase diferente al de los sectores populares, despegándose del negro o criollo que tenía vinculación con los habitantes de los pueblos originarios, el de adentro, e identificándose con el gringo descendiente de europeos. En los tiempos de la globalización, bajo los imperativos del mercado y la lógica del consumo, la clase media se esfuerza en adquirir un estilo de vida más seguro y distante de la violencia urbana. Por ello tienden a fugar a barrios cerrados en la periferia de la ciudad, conectados a complejos comerciales, educativos y deportivos, un fenómeno que acentúa cada vez más la segregación del tejido social” explica la profesora Eliana Gabay (UNCuyo), quien agrega: “este nuevo habitus exacerba el individualismo en los sectores medios, enajenándolos de los sectores más bajos de la escala social, que son ahora internalizados como los de afuera”. Nada nuevo, entonces No es la primera vez que los sectores medios están cruzados por tal mezcla de nostalgia, angustia y malestar. Historiando el tango, Blas Matamoro percibe algo parecido en los inmigrantes derrotados por el sueño perdido de hacer la América. El Viejo Ciego, de Piana y Castillo, está “lleno de pena, lleno de esplín”, y a su muerte, “los curdas jubilados, sin falsos sentimientos, con una canzoneta le harán el funeral”. Pero aquello, las letras de Cátulo y el decarismo, era un malestar expresado en lo estético. El actual se refiere a la pertenencia al Primer Mundo no solo en términos simbólicos (que eso ya lo tienen) sino sobre todo materiales, tras la fugaz fantasía menemista de una Argentina a imagen y semejanza del Centro que no existe. En realidad el memento mori de una burguesía nacional que tampoco existe.

Fuente: REVISTA ZOOM- 4/12/09

EL ARIETE DE LA CONTRARREVOLUCIÓN



Hay que decirlo sin tapujos: la pantomima que vivimos el 3 de diciembre en la sesión preparatoria de las deliberaciones del Congreso demuestra que la táctica envolvente del estáblishment oligárquico-imperialista ha comenzado a rendir frutos. El ataque contra el kirchnerismo que llevó a esta nueva composición parlamentaria se basó, es cierto, en numerosos errores políticos del gobierno y en no desdeñables limitaciones al momento de dar pasos profundos en la dirección correcta. Pero sería muy ingenuo quien creyese que, porque en parte el gobierno cosecha algo de su siembra, solo tenemos en vista un recambio razonable de figuras y métodos desgastados. La discusión formal oculta una intención, nada formal, de impedirle al Ejecutivo continuar con su plan de acción. En el fondo, de lo que se trata es de asegurar la más rápida y completa reversión de cuanto se ha actuado a partir de 2003. Detrás del actual balance parlamentario no están las masas proletarias, sino la oligarquía que con su fuerza de choque puso sitio a las ciudades durante el conflicto de la “125”. Está dispuesta a terminar con el kirchnerismo ahora que, tras apagar los fuegos de diciembre del 2001, pretende seguir impulsando la reindustrialización y un mercado interno que, figúrese usted, no sufre la crisis mundial con el rigor exigido por las necesidades del sistema. Y, de paso, al menos para la conducción radical, también está la tentación de lavar la deshonra sufrida cuando el inconcebible de la Rúa tuvo que irse en helicóptero de la Casa Rosada. Lo vivido el 3 de diciembre despeja cualquier duda en este sentido. El antikirchnerismo se emblocó en un contubernio tan carente de principios que ni siquiera supo encontrarse un nombre digno. Y terminó bautizado como “Grupo A” nada menos que por Patricia Bullrich Luro Pueyrredón. Debió haberlo bautizado más directamente “Grupo SRA”, el grupo “Sociedad Rural Argentina”. Claro está que este gesto de mal tono le hubiera traído problemas a alguno de sus integrantes. Pensamos en Fernando Solanas, claro, aunque “Grupo Mesa de Enlace” hubiera sido más a su gusto. Y era fundamental mantenerlo en el brete, de allí la denominación neutra elegida finalmente. Los servicios prestados por el Pino En sus diálogos con Mariano Grondona, dicho sea de paso, el diputado Fernando Solanas intenta justificar el acuerdo podrido con Pinedo, Cobos y la Michetti en nombre de váyase a saber qué indignación moral ¡Mucho discurso inflamado contra la entrega del petróleo, los glaciares, las minas, las pampas marítimas, la independencia financiera, los ferrocarriles y hasta los bichos canasto si mal no viene, para terminar acordando una mayoría falsa en un Congreso volcado a la derecha, sobre argumentos de moralina abstracta, con los principales responsables de esos y otros desaguisados! Es tiempo de recordar que no es la primera vez que Solanas funge como ala izquierda del bloque antinacional. Ya lo hizo, en efecto, cuando le entregó el Frente del Sur en bandeja al ínclito Chacho Álvarez, dinamitando la primera expresión política de oposición consecuente al menemismo para ponerla al servicio, en último análisis y como se demostró… de Fernando de la Rúa, es decir del menemismo sin Menem. Dicho sea de paso, los diálogos de Solanas con Grondona son cada vez más frecuentes, y hasta circuló un chisme (que nadie cree, claro), afirmando que Marianito lo tiene como posible candidato in péctore para unificar tras su candidatura presidencial al bando antikirchnerista en 2011. El consenso “republicano” Con esa gran ayuda de Solanas, el bloque antikirchnerista dio un zarpazo importante a las comisiones parlamentarias, con toda la intención de enloquecer a Cristina Fernández con minucias, chicanas y argucias leguleyas. Eso es lo que entienden por “consenso”. Ese “consenso”, de haberse alcanzado antes, hubiera impedido nacionalizar los fondos jubilatorios, estatizar Aerolíneas, terminar con la estafa macrista en el Correo, democratizar los medios de comunicación, elanzar las paritarias con un balance favorable a los asalariados, etc., etc., etc. Hubiera puesto mil y un obstáculos a la política latinoamericana del kirchnerismo, y hace mucho que habría secado las fuentes de financiación del Estado bajando a cero las retenciones a la exportación de soja. Se acusa al gobierno de no dialogar, y de manejarse solamente con lo que se llama (aquí y en Bolivia, véase el artículo respectivo) la “dictadura de las mayorías”. La verdad es que Kirchner empezó su tarea en minoría y obtuvo sus mayorías por un creciente acuerdo social con las principales medidas que fue tomando. Si ahora tuvo un traspié electoral no fue debido a esas medidas, como pretende la oposición contubernista, sino a pesar de ellas. La rabia contenida de buena parte de la oposición estalló ahora en esta exigencia de “mayor institucionalidad”, encabezada por el principal desinstitucionalizador, el Vicepresidente del Gobierno y Presidente virtual de la oposición. ¿No fue acaso por la vía del “consenso” que el Tartufo chascomusense firmó el pacto de Olivos, declaró la Obediencia Debida y el Punto Final, reemplazó al peleón Grinspun por una serie de tecnócratas a cual más enfeudado ideológicamente al FMI, y tantas otras traiciones a sus promesas iniciales? Y de qué le sirvió, salvo para preparar el terreno a la definitiva destrucción neoliberal cavalluna de la economía industrial argentina? Eso es lo que se quiere? Creemos que sí. Al contubernio enfrentarlo con política de masas Dejemos de lado el hecho de que, al igual que Julio Cobos, la legitimidad de muchos integrantes del contubernio proviene del mismo Frente para la Victoria (alguno de la “izquierda”, inclusive) que ahora intentan aniquilar so pretexto del voto del 28 de junio. El panorama político que presenta eso que Clarín y La Nación tratan de unificar como “la oposición” es tan variado que no puede explicitar qué hará con las nuevas mayorías obtenidas en las comisiones. Pero sabemos, ya, tras verlos actuar en la sesión preparatoria, que consideran más válidos los votos del 2009, que crearon la situación parlamentaria actual, que los del 2007, que son -lo han dicho varios de sus integrantes cuando dieron por cerrado el ciclo kirchnerista y exigieron al gobierno que “respete la voluntad popular de 2009”- un obstáculo a remover (salvo que se pasen al grupo SRA). El vacío programático del “Grupo A” se llenará rápidamente de contenido. Fernando Solanas, el jefe del ala izquierda del contubernio, presidirá la Comisión de Energía, como dice el periodista Mario Wainfeld, gracias a los “seguidores de Duhalde y Rodolfo Terragno, cuyo plan del Bicentenario tiene un solo punto concreto: el plan de incentivos para la inversión transnacional elaborado por los secretarios de Energía de Raúl Alfonsín, Carlos Menem y Fernando De la Rúa, los de la privatización de YPF, la exportación descontrolada de un recurso estratégico agotable y la disminución del horizonte de reservas”. Estos últimos saben que sus iniciativas enfrentarán dura oposición del Ejecutivo. Se les ha calentado el pico, y amenazan con responder a los vetos con movilizaciones callejeras. Mientras tanto, la división mediática del ejército cipayo insistirá con su simulacro de Bronx trasladado a la Argentina. Estamos en vísperas de un año caliente, más caliente que el que pasó. Habrá que ver qué poder de convocatoria tienen los partidarios del retroceso y del atraso. Y no faltarán oportunidades de medir fuerzas. Ahora más que nunca, frente nacional. Ahora más que nunca, cuidarse de las provocaciones. Ahora más que nunca, política de masas.
Nestor Gorojovsky

martes, 15 de diciembre de 2009

Alberto Lapolla, El Pino y la Palmera.


El Pino y la Palmera.

Por Alberto Lapolla* 10-12-09

Luego de los sucesos que dieron origen a las nuevas autoridades de la Cámara de diputados donde un arco opositor, abarcatorio de Lilita Carrió, el macrismo, el colombiano De Narváez, Felipe Monsanto Sola, el barrionuevismo, el duhaldismo, la UCR de Morales y Aguad, los representantes directos del parasitismo sojero, Proyecto Sur, los muchachos ‘progres’ del SI, la gente del GEN, el bonassimo, los amigos de De Gennaro, los chicos siempre tan oportunos de Libres del Sur. Todos unidos de manera alegre y chispeante a la más graneada oligarquía y a los representantes directos del capital multinacional. Rejunte variopinto dispuesto a constituir una mayoría parlamentaria a rajatabla, que haga imposible la marcha del gobierno kirchnerista, a quien consideran la quintaesencia del mal. Este hecho, no menor para la marcha democrática y sin dudas lamentable, nos produce algunas reflexiones. Dejamos de lado el hecho nimio de que, estos opositores rejuntados hoy, confluyeran casi todos en el apoyo incondicional al lock out agrario de los rentistas sojeros de 2008. Lock out que constituyó el mayor intento de golpe de Estado, desde el golpe financiero que volteara a Alfonsín. Ignoremos también, que hoy estos muchachos irreverentes, usen como un ‘triunfo institucional’ el poder del número de votos, que cuando era usado en esa misma cámara hasta hace apenas unos días por la mayoría gubernamental, era tildado por esta jauría, de ‘atropello institucional’. Parecen dignos hijos de monseñor Bergoglio, quien junto a Monsanto y don Eduardo Alberto, comandan este conglomerado, ya que practican al viejo dicho popular tan meneado de ‘haz lo que yo digo pero no lo que yo hago’. Cuando el jefe de Proyecto Sur, nos explicaba, suelto de cuerpo, que el embate contra el kirchnerismo en la Cámara ‘se había trabajado en secreto durante un buen tiempo para asestarle un duro golpe al hegemonismo del gobierno’, es decir nos contaba que junto a Carrió, Solá, de Narváez, Morales, Aguad, Pinedo, Macri, Caamaño y demás enemigos del pueblo y la nación, acordó un plan para debilitar al gobierno, las dudas pasaron al terreno del asco. Es decir, el amigo Pino, acordó con algunos que como Carrió y Morales, acaban de clamar por el exterminio de los pobres organizados, o peor aun, piden la intervención extranjera para derribar al gobierno de la presidenta Cristina Fernández. ¿Traición a la Patria se llama eso, no? Sorprendido y asqueado el autor no pudo menos que recordar una frase de un historiador que expresara, con brutal certeza: ‘El jacobino que actúa como conservador da la razón a su enemigo y está listo a ser reemplazado por éste.’ Sabia frase de Ernesto Palacio, que cuaja perfecta para el accionar de esta nueva centroizquierda tan amiga de los gorilas de todo pelaje. Es así que al autor le surgen dudas terribles y existenciales, que no puede dejar de compartir con sus conciudadanos. ¿Será este mismo señor el que junto a Octavio Getino realizara la Hora de los Hornos, Actualización Política y Doctrinaria.. y ese maravilloso reportaje llamado La Revolución Peronista? ¿Será este nuevo amigo y defensor de la Sociedad Rural -que ‘ya no es la de antes’-, Monsanto y Bergoglio, el mismo autor de Los Hijos de Fierro, El exilio de Gardel y Sur? ¿Será cierto, qué esas obras maravillosas de la memoria histórica de los argentinos, hayan sido realizadas por este amigo de los gorilas de todo pelaje? Al autor le asaltan dudas terribles. Pero enamorado de la historia al fin, y tratando de preservar la memoria, tiene a bien proponer al amigo Jefe de Proyecto Sur, que en esta nueva versión de su trayectoria, tan amiga de los gorilas, cambie su apodo por el de Palmera. Ya que así preservamos su obra anterior y al mismo tiempo le ofrecemos un mejor refugio a sus nuevos amigos, los gorilas. Ya que éstos ambiental y geográficamente, están mucho más cómodos trepados a una Palmera que a la sombra de un Pino, donde dicho sea de paso -deformación de mi otra profesión- casi nada puede crecer.

* Ing. Agrónomo e historiador, director del Instituto de Formación de la CMP, referente Nacional de Soberanía y Liberación

domingo, 13 de diciembre de 2009

JULIAN DOMINGUEZ ANTICIPO UNA POLITICA AGROPECUARIA MAS ACTIVA



Promesa de “fuerte regulación del uso del suelo” y una Junta de Granos, “si es necesario”

El ministro de Agricultura afirma que “las protestas sin argumentos” fracasaron. Reivindicó el derecho del Estado a intervenir en el mercado. Contra la sojización, promoverá la rotación en el uso del suelo con una muy fuerte regulación.

Por Roberto Navarro

Tras el acto del último jueves de la Mesa de Enlace agropecuaria, Página/12 entrevistó al ministro de Agricultura, Julián Domínguez. Pese a que, desde que estrenó la cartera, el flamante funcionario viene tendiendo puentes hacia el sector, el discurso de la dirigencia agropecuaria volvió a tomar un tinte ofensivo y descalificador. Sin embargo, la escasa concurrencia respecto de la convocatoria de estas mismas organizaciones durante el año pasado llevó a un análisis diferente respecto de la relativa virtud de este tipo de posturas. “El fracaso del acto marcó un fin de ciclo para las protestas sin argumentos”, sostuvo Domínguez. El funcionario adelantó a este medio que en el próximo año el Ejecutivo presentará ante el Congreso nacional un proyecto de Ley de Suelos que regule la rotación de los cultivos. Y defendió el derecho del Estado a intervenir en el mercado agropecuario. “Si es necesario ir hacia una Junta Nacional de Granos, lo vamos a hacer”, afirmó.

–La Mesa de Enlace dice que el Gobierno no tiene política agropecuaria. ¿Cuáles son los principales parámetros de su política?

–Desde el comienzo de esta administración, la política agropecuaria tuvo dos ejes: uno, que haya abastecimiento alimentario para la población, y el otro, que esos alimentos lleguen a la mesa de los argentinos a precios accesibles. Acá lo que se ha planteado es la legitimidad del Estado para intervenir en este mercado. Creo que se ha demostrado que el cambio que se produjo con la intervención del Estado es absolutamente positivo. Se amplió en siete millones de hectáreas la frontera productiva. La soja desplazó a la ganadería a otras zonas del país y el Estado está trabajando con los subsidios a los feed lot para acompañar ese movimiento. Si no lo hubiésemos hecho, la situación ganadera sería, en serio, muy mala. Hemos contenido las consecuencias de la sequía. En este contexto climático, en materia de trigo tuvimos un rendimiento excepcional: vamos a tener un sobrante exportable de entre tres y cuatro millones de toneladas. Es decir que todos los vaticinios apocalípticos están siendo desmentidos por la realidad, resultado de nuestro trabajo.

–El Gobierno planteó que iba a trabajar por la soberanía alimentaria, evitando el avance de la sojización del campo. La próxima campaña la participación de la soja en el total de la producción va a ser record. ¿Es un fracaso de la política agropecuaria?

–El Gobierno hizo un planteo que llegó al Congreso y se votó en contra. Es decir, se impidió una mayor intervención del Estado para trabajar sobre la soberanía alimentaria. Pero nosotros tenemos convicciones fuertes y vamos a cambiar esta realidad. Vamos a legislar en materia del uso del suelo, vamos a promover la rotación de los cultivos. Tenemos que alentar el trigo, el maíz y el girasol; no sólo como cultivos sino como una forma de rotación que proteja al suelo.

–¿Cómo lo van a instrumentar?

–Vamos a trabajar en una fuerte regulación del uso del suelo. Ya hay muchas provincias que lo tienen. Los efectos no deseados de la falta de regulación están a la vista: se ha deforestado indiscriminadamente, se ha desplazado a población rural.

–Concretamente, ¿plantea que el Estado decida el nivel de rotación de cultivos y cuánto se debe sembrar de un grano y cuánto de otros?

–El uso del suelo es un bien social a proteger y el Estado no puede desentenderse de su responsabilidad. Por eso, sí, vamos a regular el uso del suelo y la rotación de la siembra. Nosotros, junto con la Secretaría de Medio Ambiente, vamos a presentar un proyecto de ley al Congreso que permita intervenir al Estado en el uso que se le da al suelo. Obviamente que eso va a redundar en una mejor distribución de los cultivos.

–Parece difícil que el Congreso lo apruebe.

–Ya veremos, lo importante es que empecemos a discutirlo. No vamos a permitir que el campo termine en el monocultivo. Es una obligación nuestra evitarlo. Hay muchos que no quieren que el Estado intervenga en su negocio, pero cuando tienen problemas nos piden apoyo. Y cuando lo piden ahí estamos, ayudándolos con el problema de la sequía, apoyándolos con créditos subsidiados, completando el precio de leche y en muchas otras ocasiones.

–¿Van a presentar también una Ley de Arrendamiento?

–Por supuesto. Hay un nuevo actor en el negocio agropecuario, que no es el dueño de la tierra, es el contratista rural. El que hizo inversiones, compró maquinaria, tomó riesgos. Esta es la nueva burguesía nacional. Hay que orientar la política hacia los que trabajan la tierra. La ley va a priorizar los alquileres entre propietarios, pequeños arrendatarios y pequeños contratistas. Hay que darles beneficios tributarios para que se desarrollen. La línea que bajó la presidenta de la Nación es que se debe apoyar a los pequeños y medianos productores: los que trabajan la tierra, para que tengan todas las condiciones para seguir creciendo.

–¿Va a haber nuevas modificaciones a los derechos de exportación de granos?

–Creo que es un tema para dejar atrás, la retención a la soja está asumida por todos los actores del negocio. La soja, con este porcentaje de derecho de exportación, le deja una excelente rentabilidad al propietario, al arrendatario y al contratista. Hoy discutir retenciones es casi bizantino, lo que hay que discutir es cómo hacemos desde el Estado para promover el crecimiento de los demás cultivos, trabajando sobre una ley de suelos.

–¿Qué nivel de rentabilidad van a tener los productores agropecuarios en la campaña 2009/2010?

–Las estimaciones del Ministerio de Agricultura señalan que en la próxima cosecha la rentabilidad de la soja va a ser la más alta de la historia. Se ampliaron los márgenes, porque ante la crisis internacional cayeron mucho más los costos que el precio del grano. Y como la soja va a tener una participación enorme en la cosecha total, los agricultores van a tener en 2010 las utilidades más grandes de la historia. Y el Gobierno va a trabajar para que esto ocurra, cuidando que no se disparen los precios de los herbicidas, fertilizantes y otros insumos. Y no sólo va a haber una gran rentabilidad; también una enorme producción, con más de 85 millones de toneladas de granos. Y también estamos bien en ganadería, a pesar de la sequía. Los argentinos estamos consumiendo 74 kilos de carne por año, record histórico, que supera a países como Canadá y Australia.

jueves, 10 de diciembre de 2009

¿Cobertura o celebración?

Sin cuidar su lugar - Antonio Segui

La cobertura reciente de la política legislativa da pie a Mariana Moyano para criticar lo que indica como "el mito" de la objetividad y la independencia informativa.
Por Mariana Moyano *

¡Qué bien salió todo. Ojalá siempre sea así!", afirma un diario que dijo un diputado luego de la sesión en la cual juraron los legisladores de la nueva Cámara, la que apareció a la vista de muchos como la salvación de la República. Frente al comentario una pregunta se hace camino: la expectativa y la esperanza que esa frase encierra, ¿eran del diputado o del diario que la reprodujo? Se sabe que cada uno elegirá las expresiones en base a la mirada desde la cual abordará el acontecimiento y no es descabellado intuir que se trataba de un anhelo compartido, porque lo que hemos visto en estos días se pareció más a una celebración que a una cobertura. Parecía que quienes se habían sentado en las bancas eran esos mismos medios.
El primer paso fue hacer de los diputados entrantes un bloque compacto y homogéneo y nombrar a éste como "la oposición": un espacio sin fisuras frente al cual algunos legisladores –es decir, la propia dirigencia política– debieron levantar la voz y rebelarse en el mismo recinto para indicar que ellos no se sentían cómodos con el relato que comenzaba a armarse con el mismo mecanismo que permitió instalar la figura de "el campo". Otra vez se estaba presentando como un genérico a una variopinta sociedad y los intereses de algunos se instalaban como necesidades de todos.
Los adjetivos que hasta hace apenas días cargaban sobre sus espaldas valoraciones negativas, ahora aparecían como una brisa de aire fresco. "Embestida", "embate" y "ofensiva" ya no eran fórmulas del oficialismo para "imponer" "su" superioridad numérica. Las mayorías que antes eran un abuso se presentaban ahora como la recuperación de los carriles republicanos.
La diputada Silvia Vázquez se cansó de insistir, durante todo el debate sobre la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en que nunca había vivido tal nivel de semejanza entre las palabras de ciertos legisladores y las líneas editoriales de algunos medios a los que la normativa ponía en aprietos. Y se preguntó: "¿Quién está hablando cuando los representantes del pueblo dicen lo que dicen? ¿Hablan ellos o son hablados por el poder?".
Ese mismo interrogante se vuelve pertinente en estos días: ¿quiénes hablaron en esas coberturas? Y las voces empezaron a aparecer. Primero con cierta cautela o discreción, pero con el correr de las horas se hizo evidente que aquellas adjetivaciones iban de la mano de las quejas y pronunciamientos de la Asociación de Empresarios de la Argentina, de la Unión Industrial, de la Mesa de Enlace, de Papel Prensa y hasta de Cáritas. Todos a coro en una misma vereda, enfrentados de modo binario y dicotómico –como son las interpretaciones mediáticas de los últimos tiempos– al nuevo eje del mal que parecen haber conformado Néstor Kirchner, Agustín Rossi y Patricia Fadel. El enorme valor del voto popular cambiaba de significación según quién lo poseyera.
La tríada se completó con dos notas en las cuales se habló de "medios amigos" y de "prensa oficialista", paradójicamente publicadas en un diario que no suele hacer análisis del discurso porque sostiene que en sus páginas sólo se "refleja la realidad" y considera que hablar de "construcción del relato" es atacar la libertad de expresión.
En ese análisis se hizo un pormenorizado recorrido por lo que omitieron estos "medios amigos"; por los recortes informativos de la "prensa oficialista"; por los intereses económicos ocultos detrás de la propiedad y por los mecanismos de edición –gráfica y televisiva– a los que se recurrió para contar.
Explícitamente se trató de un intento de cuestionamiento a lo que esos diarios y canales habían narrado, pero fue, en realidad, un gran sinceramiento sobre cómo son las lógicas de producción de las noticias, sobre cómo la elección y la selección de los datos construye uno u otro escenario y sobre cuánto influye la omisión o la reiteración de determinado acontecimiento. Pero sobre todo, fue –aunque a media lengua–- una declaración política. Si se asume que hay "medios amigos", el razonamiento concluye, inevitablemente, en que existen "medios enemigos"; si está presente la "prensa oficialista" es porque también juega este partido la "prensa opositora" y si los intereses económicos son de la partida, pues vale mirar detrás de todas las coberturas y preguntarles a éstas qué defiende cada uno de los títulos que se publican.
Nada nuevo hasta aquí, sólo que de aceptarse todo el argumento se desmorona el mito de objetividad y la independencia, vainas con las cuales se ha corrido a la ciudadanía por décadas. Bienvenida, entonces, la honestidad brutal porque transparenta que siempre, absolutamente, en todos los casos, se aborda la información desde una perspectiva. La cuestión es asumirla con claridad, explícitamente y a la vista de todos.


* Periodista. Docente de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA.

lunes, 7 de diciembre de 2009

CARTA ABIERTA AL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA DE LA PROV DE CBA








“Hacer lo valioso” fue lo que consideró como necesario e importante, el Dr. Andruet -Vocal del Tribunal Superior de Justicia- en su columna de opinión con motivo de la nota publicada el 15 de noviembre pasado por éste matutino, en donde se detallan una serie de pedidos de destitución de algunos magistrados.

Es que frente a conductas disvaliosas, aparece la tentación del conformismo en quienes asumimos el desafío de desempeñarnos en la función pública, pero que al decir de Adela Cortina, la misma supone cierta “ética mínima” o “moral ciudadana”. Sin embargo, la resignación identificada solo con lo valioso, lo debido, lo justo o apenas lo necesario, habla a las claras de que frente a determinados condicionantes, lo más cómodo es asumir “la ética del camaleón”. Esa que aparece luego del profundo relajamiento que provoca el permanecer sin ser percibido, puesto que todo aquello que aparece se muestra y mostrándose es pasible de ser controlado.

Este aparecer, aun siendo objeto del relato periodístico, es considerado “estridente”, eco de “denunciantes aventureros” según el miembro del TSJ. Pese a que ese relato interpela investiduras acostumbradas a refugiarse en filigramas dogmáticos, cada vez que hombres comunes sufren por sospechar del Estado, por caso el Poder Judicial. Refugiarse, o mejor ocultarse, en vez de admitir el desafío, también académico, para formular interrogantes tales como: ¿por qué?, ¿cómo fue que frente a una profunda crisis institucional en el 2001 y 2002 no se hiciera evidente ese Poder para contener los excesos del poder? Excesos que provocaron tanto dolor y padecimiento en nuestro pueblo. ¿Por que en vez de sentirse vulnerado por los humores de los ciudadanos, no sentirse invitado a la apasionada aventura de reparar todo aquello que sirva al perfeccionamiento de un sistema que haga de contra peso del poder y así contenerlo?

Por todo esto, hace ya un tiempo que venimos preguntando cómo fue que la Presidente del TSJ cobra asignaciones familiares por sesenta, setenta o ciento quince personas con distintos grados de discapacidad a su cargo, que residen en Bethel Casa de Dios, y que según informe del Registro Nacional de la Personas, algunos están fallecidos y otros no existen.

¿Por qué, luego de la publicación del informe periodístico, la magistrado comienza a devolver parte del dinero cobrado? Todo esto fue denunciado en forma precisa y circunstanciada, acompañando prueba documental el día 11 de septiembre de 2009 al Tribunal de Ética paradójicamente creado mediante Acordada del TSJ. Pese a esto último, persiste en nosotros el ánimo y la certeza de que lejos de actuar corporativamente en su defensa, se procederá de manera ágil y eficaz a la investigación de los hechos denunciados arribando a una resolución justa, lo que todavía no ha ocurrido.

Revisar la correcta liquidación de los haberes que percibe la máxima autoridad de este respetable cuerpo es también hacer efectiva la división de poderes y el ejercicio legítimo del poder de control entre los poderes del Estado.

¿Por qué aún la Dra. Tarditti no da cuenta de estos hechos ante los organismos competentes en vez de hacer una defensa mediática? ¿Por qué endilgarle al Poder Legislativo no haber sido cuestionada por ser socia de Bethel al momento de su designación? ¿Acaso olvida la Dra., Tarditti que en el Expte 1574-P-95 que ingresara a las 19.45 hs del día 29 de Noviembre del 1995 con la firma del entonces Gobernador Ramón Mestre y su Ministro de Gobierno Dr. Oscar Aguad, fue aprobado marátonicamente un día después por esta Legislatura?.

¿Cómo puede representar al TSJ en el Jury de Enjuiciamiento aún cuando aparece como presunta infractora del Código de Ética instituido por ella misma y aún así algunos sostener que el grave problema del funcionamiento del Jury es sólo su alta composición política? Es por esto que instamos al TSJ a que aparte como medida cautelar a la Dra. Aída Tarditti en la representación que ejerce en este órgano, hasta tanto se expida el Tribunal de Ética Judicial.- Todo ello como medida cautelar, lo que no implica adelanto de opinión ni anticipo de condena, a fin de garantizar el normal desenvolvimiento de este organismo.

Por otra parte, aún más reprochable resulta que se invoque el valor de la solidaridad en el ámbito de lo privado con recursos que son públicos; ¿pero qué decir de aquella mujer que trabajando de empleada doméstica sostiene sin subsidio estatal un comedor comunitario? Inadmisible es decir que esos 18 mil pesos que cobra por asignaciones familiares son recursos indispensables para sostener esa obra de bien, negando al mismo tiempo que el Estado provincial la asiste. Según informe de la Secretaria de la Mujer, Niñez, Adolescencia y Familia se pagaron a Bethel Casa de Dios en el año 2005 $ 650.000, en el año 2006 $ 900 000, en el año 2007 $1.087.000, en el año 2008: $ 1.700.000, y en el año 2009 recibirá $2.340.000.

Recordemos que las asignaciones familiares, según la Ley 22.431, son prestaciones de la seguridad social brindadas por el Estado, no remunerativas y obligatorias, establecidas como un “derecho del trabajador”. Consisten en el derecho a percibir una remuneración acorde al sustento necesario según las cargas familiares que se tengan, no pudiendo ser consideradas como “derecho de los familiares a cargo” tal como declarara la Sra. Presidente del TSJ con fecha 27/05/09 al matutino Día a Día afirmando que: “es un derecho que corresponde a los niños y no pueden ser privados de ello”.

Sin embargo, por tratarse hasta el momento del ámbito de lo ético, se asume la postura analítica Wittgensteiniana: “de lo que no se puede hablar mejor es callar” … y se calla. Es posible que muchos padezcan del excepticismo propio de las cortes vienesas a la que pertenecía el filósofo, pero tal cinismo no provoca mas que una profunda indignación que invita a denunciar para anunciar que aún es posible corregir, que es posible el poder entendido como servicio, que todo lo que busca hacerse visible es público, y es de todos por igual.

Señores miembros del Honorable Tribunal Superior de Justicia: bueno es recordar las palabras de Goethe: "… juez que no sabe castigar acaba asociándose con el delincuente ... y cuando todos causan daño cuando todos sufren, la majestad misma dirije al pillaje"

Vaya, entonces en estas palabras toda nuestra voluntad y esfuerzo para contribuir de manera incansable con todo aquello que signifique mejorar la calidad institucional que tantas veces anduvo a los tumbos y que nuestro pueblo -a pesar de sus humores- reclama con intuición y sabiduría.
Leg. Nadia Fernández
Bloque Peronismo Militante – Partido Comunista

domingo, 6 de diciembre de 2009

La encrucijada histórica en su banca legislativa



El proceso de transformación política y social en la Argentina, ha entrado en una nueva fase de desarrollo. Quizás más compleja y menos lineal, pero con mayor posibilidad de alumbrar un ordenamiento político más claro. Dependerá de aquellos actores del cambio, consustanciados con la defensa de un proyecto de país antes que con un espejo narcisista. El análisis de la nueva realidad expresada con el recambio parlamentario, está asociado íntimamente a la situación que vive América latina y a la diáspora crónica que sufre el arco opositor. El escenario nacional, configurado en la noche del 28 de junio pasado y que se tradujo en la mayoría circunstancial de la sesión preparatoria de la Cámara de Diputados, no es muy diferente del que afrontan los procesos de cambio en los distintos países de la región en que pueblos y gobiernos como el de Cristina Fernández de Kirchner, se enfrentan a las respectivas derechas nativas. Que al unísono festejen Macri, Duhalde, De Narváez, Carrió, Aguad, Stolbizer, Pino Solanas y asociados, está indicando que la derecha alcanzó un triunfo más efímero que un bicho canasta. La política debe dar cuenta de esta situación objetiva; o para avanzar en los cambios o para detenerlos y hacerlos retroceder. A estar por las conductas expresadas en estos días, son dos los grandes actores que demuestran tener plena conciencia de este cuadro de situación: el gobierno, por un lado, y la derecha, por el otro. Pareciera ser éste, el verdadero bipartidismo en pugna. Es la historia y sus circunstancias las que llevan a esta encrucijada y no una mirada reduccionista del paisaje social. Un comentario puntual merecen las expresiones minoritarias, autoreferenciadas como “progresistas”, que actúan como tropa efectiva de los partidos de centro derecha. Resulta inexplicable su extravío, incluso, sobre el rol del Estado en un proceso de cambio como es el actual. Con su conducta, esta progresía de viejo cuño, aunque se vista de nuevo, favorece a los sectores de la política que reniegan del Estado como regulador del desarrollo económico con redistribución equitativa del ingreso para favorecer el injusto orden del mercado. Quienes como Pino Solanas y sus aliados, conformaron el llamado “grupo A” en Diputados, deberán cargar de acá en más con el certificado de admisión al selecto club de los monopolios mediáticos y los partidos que los representan. En la encrucijada, apuntaron contra el Estado y contra el gobierno democrático y festejaron el nuevo conglomerado de fuerzas conservadoras asociadas por la sola voluntad de debilitar al proyecto conducido por Cristina y Néstor Kirchner. Ya otras veces, el devenir de un proceso de cambio nacional y popular asistió a circunstancias semejantes. La derecha siempre se aprovechó de estos sectores, para usarlos en posiciones de vanguardia. La centro-izquierda deberá evitar caer en la trampa de antagonizar con ellos, pero sin optar tampoco por su reverso, abrigando falsas expectativas. Habrá que desenmascararlos, convencidos que la que conduce la contrarreforma, es la derecha en sus distintas expresiones. Frenar su avance, como algunos dirigentes auténticamente progresistas plantean, es correcto desde todo punto de vista. Tal vez no alcance con utilizar la palanca de freno. Avanzar hasta construir un frente que exprese todo el potencial de diferentes fuerzas que hoy se expresan en el Frente para la Victoria y en otros espacios decididos a profundizar el actual proceso de cambio que encara el Gobierno nacional, sería una meta deseable por la sociedad que los acompaña. Al menos, deberían construir puentes articuladores que tornen más previsibles y sustentables los acuerdos de coyuntura y los de largo plazo. La necesidad está, la posibilidad también. Lo que los une no es tan sólo la voluntad política, imprescindible por cierto. En verdad, lo que los liga es una mirada común sobre el modelo de país a construir. Con sus matices y sus diferencias. El desafío para el movimiento popular y progresista, sigue siendo como desde hace 20 años a esta parte, concentrar el esfuerzo en lograr la unidad en la diversidad. Porque decir que sólo se está junto al otro cuando hay acuerdos, es casi una obviedad. El verdadero reto es edificar un amplio espacio que cobije, reasegure y permita profundizar los vientos de cambio que soplan en el país desde mayo del 2003. Habrá que apelar a la madurez y la experiencia acumulada para convivir en un proyecto de transformaciones que recoge lo mejor de la historia de lucha de este pueblo y que además, pequeño detalle, ejerce la responsabilidad de gobernar el país. Siempre será más útil y digno para los intereses populares, ser parte de un frente transformador aunque venga con algún conservador adentro, antes que ser parte de un frente conservador, aunque exhiba en la vidriera algún progresista extraviado. En la cinchada contra el gobierno, la derecha demostró tener número suficiente para juntar músculos. A la hora de construir campamentos comunes, no necesariamente demostrarán una inteligencia común. Esa es la diferencia cualitativa con los sectores nacionales, populares y progresistas que deberán elegir el momento y las circunstancias para ejercer su propia mayoría a través de los proyectos legislativos que expresen un salto de calidad en la profundización del modelo de país gobernante y al mismo tiempo, construir y ampliar la base política de ese cambio. La derecha no tiene ni un liderazgo común ni personería unificada ni posibilidad cierta de obtenerla en lo mediato. Mientras que el arco político del centro hacia la izquierda, tiene un liderazgo, un eje ordenador y un horizonte donde hay mucho por sembrar y cosechar al mismo tiempo. De todos modos, no es el Gobierno el que debe poner las barbas en remojo por la ofensiva de la derecha, sino los amplios sectores sociales que son tributarios de la política de cambio que inició Néstor Kirchner y hoy continúa Cristina. Esa es la cuestión.



Jorge Giles. Miradas al Sur. 06.12.09

Octavio Getino habla sobre la Ley de medios

SOY LA MIERDA OFICIALISTA

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